Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Basados en los conteos de las anidaciones registradas el año pasado, los especialistas en la protección de la tortuga marina coinciden en el futuro incierto que tiene la especie, que ha sido atacada por el ser humano durante muchos años.
Los modelos con que cuentan, que estiman una anidación promedio de hasta tres veces por temporada, hacen pensar que este 2021 será un año difícil, esto porque se repitió un patrón observado en 2018, cuando la mortandad en los nidos fue alarmante, y esta condición se repitió en 2020.
De hecho, según los patrones observados, se puede considerar que el año pasado se registró una “mortalidad elevada”, de acuerdo con el registro del Santuario Playa Puerto Arista, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
“Son 250 tortugas muertas adultas, presumiblemente ocasionada por la pesca incidental”, reveló el biólogo de la Conanp, Luis Arturo Álvarez Márquez, quien además confirmó el hallazgo de redes entre la mayoría de los especímenes muertos.
¿Qué tan difícil es el escenario de esta especie? El año pasado Chiapas estuvo por debajo del promedio anual de la colecta de nidos, con un total de tres mil 519 huevos, según cifras oficiales.
Sin embargo, anteriormente, cuando se consideraba que había ocurrido una colecta exitosa, los números eran superiores a cinco mil ejemplares.










