Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

Luego de conocer sobre la muerte de la joven médica, Mariana Sánchez Davalos, el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, exhortó a que las autoridades “resuelvan para bien el caso y detengan a los verdaderos culpables”, en caso de que haya personas implicadas.

También se refirió a la Secretaría de Salud, para que “escuchen a los jóvenes que mandan a su servicio social; investiguen antes el entorno social para que no los pongan en peligro”, solicitó.

También se refirió a un mensaje de alerta por parte de la Arquidiócesis, porque la Catedral de San Marcos “no está enviando a ninguna persona para pedir apoyos casa por casa, esta es gente de mala fe, que aprovecha la situación actual, llegando incluso a mentir con el hecho de que la iglesia los mandó, esto es falso, y le aclaró a la población que por ningún motivo se deje engañar.

Este domingo el Arzobispo celebró sus 44 años de vida sacerdotal. “Un día como hoy de 1977 fui ordenado sacerdote por pura bondad de Dios, que tuvo a bien elegirme para ponerme al servicio de su pueblo”, destacó.

Una de las características de la vida consagrada es que siempre ha estado en las “nuevas fronteras o periferias existenciales que han ido surgiendo a lo largo de la historia. Así, vemos a las religiosas y religiosos en las misiones, en las cárceles, en los colegios o centros de menores, con los migrantes o refugiados, en los hospitales, entre los excluidos de la sociedad”, explicó al reflexionar sobre su andar como sacerdote.

“Yo invito a la comunidad religiosa a que seamos más humanos y no cerremos los ojos ante el dolor, el sufrimiento, la pobreza de tantos hombres y mujeres, de tantos pueblos”, concluyó.

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