Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La convivencia prolongada que están experimentando miles de niños y niñas con sus padres debería servir para mejorar la comunicación y la forma como se relacionan, no obstante, aunque esto es lo ideal, en los hechos ha generado preocupantes casos de maltrato.
Con qué frecuencia ocurren es una incógnita, porque de acuerdo con especialistas, son tan pocos los que llegan al conocimiento de las autoridades, que el subregistro debe ser muy grande.
Sin embargo, la experiencia en el abordaje de estos casos, hace pensar que es un fenómeno preocupante, que sí aumentó en los meses de confinamiento, como lo estimó la especialista en temas de maltrato y abuso contra menores, Elena Villanueva.
“Recibimos un promedio de 800 denuncias anuales entre 2015 y 2020, y pensamos que cada año esto aumentó en un 15 por ciento”, esto en condiciones previas al confinamiento masivo que, como lo han reportado organismos internacionales, ha tenido serias repercusiones entre la población adulta, y por ende entre los menores, que han debido pasar más tiempo en casa, recibiendo ahí clases, haciendo tarea e imposibilitados de tener el ritmo normal de vida.
El riesgo es que los números sean mayores a los experimentados anteriormente, y que confirmen las dificultades que enfrentan los niños y niñas para vivir en entornos seguros, con la posibilidad de expresar correctamente sus emociones.
Recordó que Chiapas ocupó el segundo lugar en cuanto a tocamientos indebidos a menores, por lo que la pandemia y el encierro como medida sanitaria para evitar contagios de covid-19, también preocupa por el escenario vulnerable en el que deben convivir tantos menores.










