Letras Desnudas
Mario Caballero
¡Fraude Electoral!
Está muy confiado. A pesar de que últimamente ha sido señalada su responsabilidad en la muerte de cuatro integrantes de una familia (una mujer y sus tres hijos menores), que perdieron la vida sepultados por un alud ocasionado por las torrenciales lluvias en el municipio, el pasado miércoles regresó muy quitado de la pena a asumir nuevamente la presidencia municipal. Incluso cuando fue impugnada la elección.
Es el típico político cínico que acusa ser blanco de campañas de difamación cuando hay pruebas tangibles de sus arbitrariedades. Grita a los cuatro vientos que su gobierno es de resultados, pero en la localidad impera la inseguridad y si esas personas murieron fue por su negligencia, ya que permitió que esa humilde familia se asentara en una zona de alto riesgo buscando un lugar donde vivir.
Asegura que es un hombre honesto, pero está señalado de utilizar recursos públicos en sus proyectos personales. Como hace poco, que salieron funcionarios del DIF Municipal a entregar aves de traspatio en aparente apoyo de 44 familias de las colonias Vicente Guerrero y Gabriel Esquinca, diciendo que eran gestión de su gobierno.
Sin embargo, esos beneficios son en realidad apoyos del programa estatal del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia que lleva por nombre “Fomento Familiar a la Producción de Traspatio”. En otras palabras, pertenecen al Gobierno del Estado.
Por otro lado, las familias que según salieron beneficiadas son identificadas como los operadores políticos del PVEM que apoyaron su campaña reeleccionista. Por lo que podemos presumir que esa supuesta entrega de apoyos sociales se trató de un pago. Y, por ende, del claro desvío de recursos públicos con fines políticos, lo que configura un delito en diversas leyes, entre ellas la electoral.
Como algunos tal vez ya pudieron darse cuenta, me refiero a Juan Antonio Castillejos Castellanos, alias La Muñeca, alcalde electo de San Fernando.
Hasta hace unos días me preguntaba hasta dónde iba a llevar su alegato de que ganó la elección a la buena. Dado su narcisismo, supuse que hasta donde pudiera. Pero dadas las pruebas ahora en poder del Tribunal Electoral del Estado de Chiapas que transparentan las argucias de las que se basó para “ganar” los comicios, no creo que llegue demasiado lejos. Éstas son tan claras como incontrovertibles.
Lo única oportunidad que veo por delante es que en una de esas el magistrado Gilberto de Guzmán Bátiz García, famoso por resolver casos a favor de hampones de la política, deseche las pruebas por considerarlas insuficientes o poco confiables, tal como ha hecho en otros asuntos de similar índole.
LAS PRUEBAS
Las pruebas son las siguientes. Pero antes conozcamos que la que promovió el medio de impugnación fue Adriana Gallegos Marina, candidata de la alianza “Va por Chiapas”, quien denunció irregularidades antes, durante y después de la jornada electoral como compra de votos, violación de urnas, alteración de resultados y violencia política en razón de género.
Comencemos por esto último. Gallegos Marina acusó durante todo el periodo de campañas a Castillejos Castellanos de infligir todo tipo de agresiones contra ella, su equipo de campaña y miembros de su planilla. Las agresiones iban desde insultos, burlas y amenazas. No obstante, el peor acto de violencia hacia su persona ocurrió la noche anterior al día de las votaciones.
Cuenta que eran alrededor de la nueve de la noche del 5 de junio. Ella viajaba en su automóvil de regreso de Tuxtla Gutiérrez a San Fernando. Cuando de pronto, a la altura de la Capilla de la Virgen de Guadalupe, por el rumbo de la cañada, una camioneta color café oscura le cerró el paso a su vehículo, y de no haber sido por la pericia de quien manejaba su auto hubiera quedado a merced de esos hombres, según vinculados a La Muñeca.
Ese suceso sugiere una amenaza a su participación política el día de la elección, refiere. Aunque también pudo tratarse de un atentado contra su vida. Lograron huir, pero los sujetos de la camioneta los siguieron durante todo el camino hasta llegar al municipio. Esto, según las leyes, es catalogado como violencia política en razón de género, que es causa suficiente para anular la elección.
Esta declaración forma parte de las evidencias ante el Tribunal electoral.
Iré más rápido. Todas las evidencias a continuación constan de testimoniales, placas fotográficas u otros elementos probatorios ante la fe del notario público 184 del Estado de Chiapas, Julio César Cancino Corzo.
La primera consiste en que la votación en 17 casillas fue recibida por persona distinta a la autorizada legalmente, lo cual trae como consecuencia la nulidad de esas casillas.
Otra da cuenta de que el exalcalde interino de San Fernando, Romero Jiménez Vázquez, ejerció presión sobre los votantes a favor de Juan Antonio Castillejos. Se dio constancia de que el día de la jornada electoral se presentó en diversas casillas acompañado de varios funcionarios del Ayuntamiento, y que durante todo el día estuvo en la Escuela Primaria Rural Federal 18 de marzo del ejido Benito Juárez, donde estuvo ubicada la casilla 1173 básica 1. Esto impidió que se llevara a cabo una elección libre y auténtica. Además, implica la utilización de recursos públicos a favor de La Muñeca, candidato del PVEM.
La siguiente prueba habla de que el Consejo Municipal Electoral de San Fernando operó a favor de Juan Antonio Castillejos. En primer lugar, porque los paquetes electorales fueron violados durante el tiempo que estuvieron bajo su resguardo. Segundo, porque los miembros del Consejo les impidieron una participación plena a los representantes del PAN y PRD en el conteo de votos. Asimismo, no les permitieron verificar la existencia de votos nulos y votos válidos, la autenticación de las boletas electorales y ni siquiera ir a la bodega donde se encontraban las urnas recibidas el día de la elección.
Una prueba más menciona que trabajadores y ex trabajadores del Ayuntamiento, así como miembros de la planilla encabezada por Castillejos Castellanos, entre ellos Delfina Castillejos Escobar, candidata a Síndica Municipal por el PVEM, se ubicaron de forma estratégica al exterior o en las cercanías de las casillas para la compra de votos, por los que pagaron entre 500 y mil pesos.
Esta acusación se acredita mediante declaraciones testimoniales ante mencionado notario público de los ciudadanos Mayra Isela Córdova Espinosa, Magdalena del Carmen Álvarez Martínez, Migue Díaz Hernández y Ana Karen Pérez Madrid, quienes manifestaron ser víctimas de coacción a través de compra de votos.
Dentro del caudal probatorio se realizó la comparecencia voluntaria del ciudadano Armando Pérez Morales, quien denunció a Juan Antonio Castillejos por compra de votos.
Por último, se documentaron los actos con los que La Muñeca hizo promoción personalizada con recursos públicos, campaña anticipada y uso de expresiones religiosas, lo cual constituye violaciones graves a las leyes y fraude a la democracia.
SERÍA UNA VERGÜENZA
Quiero pensar que por la contundencia de las pruebas el Tribunal Electoral del Estado acabará fallando en contra de Juan Antonio Castillejos. Porque lo contrario sería francamente una vergüenza para el árbitro electoral. Pero ya veremos.
@_MarioCaballero









