Eduardo Solís

Diario de Chiapas

Tuvo que ser una fuerte lesión de un jugador la que obligó a los mismos participantes en una competencia de basquetbol municipal, a evidenciar en redes sociales el mal estado en el que se encuentra la duela del auditorio municipal Efraín Fernández Castillejos de la capital chiapaneca.

Como se señaló en su momento, por falta de conocimiento o de información, el Indetux, a cargo de Jorge Natarén Pimentel, no ha encontrado la forma de poner orden en dicho espacio, ha cedido su uso a dos ligas quienes lucran con el inmueble y no se han preocupado por mantenerlo en buen estado, ni con inversión de ellos, ni con la gestión ante las autoridades para que se realice el mantenimiento.

Un usuario de Facebook acompañó un post junto a dos fotografías en las que se puede observar el momento exacto de la lesión, un esguince de segundo grado que se provocó por el levantamiento de la duela en una zona de la cancha, situación que se propicia por las goteras que existen en dicho inmueble y que han provocado el desperfecto.

El director del Indetux posteó en sus redes sociales unas imágenes en las que le daban una “manita de gato” al inmueble, por ahí del mes de febrero, pero meses más tarde trasciende que se olvidaron de lo más importante, la conservación de lo más costoso en dicho escenario, la duela, que deberá ser reparada de forma inmediata.

En ese inmueble, que comparten ADEMEBA y una organización más, se programan juegos de dos competencias diferentes, las dos cobran; por ejemplo, la Liga “oficial” tenía programada la participación de al menos 16 equipos en tres días para esta semana, deduciendo que hay registrados por lo menos 20 y si a eso le suman que hay un torneo cada seis meses y el costo de la inscripción está en mil 360 pesos, esa competencia produce 27 mil pesos por torneo al menos y solamente invierte en premiación e insumos de limpieza a granel, lo que indica que la ganancia por usar un espacio público es buena.

Las solicitudes de los participantes a los que tienen bajo su mando las ligas, es que se cuide el auditorio, pero al ser un espacio compartido entre dos organizaciones que se disputan el beneficio económico, mantenerlo bien ha sido lo menos importante.

La oficina que dirige Jorge Natarén debe tomar el control del inmueble, apegado a los lineamientos, crear su propia liga municipal de Tuxtla Gutiérrez, que pueda generar el recurso para que el auditorio sea autosuficiente y terminar de una vez por todas con el secuestro que tienen del deporte ráfaga en la capital del estado, que se ha solapado y que únicamente ha propiciado situaciones no deseadas para los basquetbolistas.

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