Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
La noche del viernes uno de los muros que rodea la Escuela Primaria Federalizada “Jaime Torres Bodet”, que no fue demolido tras el terremoto del 7 de septiembre de 2017 por ‘falta de presupuesto’, se vino abajo durante una fuerte lluvia en Tuxtla Gutiérrez.
El terremoto de magnitud 8.2 del S7 afectó un edificio, un salón, y la barda que rodea la institución educativa. Entonces, tuvieron que recurrir a las manifestaciones para que Protección Civil y el Instituto de la Infraestructura Física Educativa del Estado de Chiapas (Inifech) reconocieran el dictamen de alto riesgo.
Algunas de las construcciones afectadas fueron demolidas y edificadas nuevamente. El director de la escuela, Gustavo Cárdenas Pascacio, solicitó a las citadas instancias demoler dos partes más de la barda que presentaban inclinación, pero se negaron.
“Por parte de Inifech autorizaron la demolición de la barda de la calle Las Casas y avenida Veracruz y quedó pendiente esta parte. Exigimos la demolición de lo que faltaba, pero nos dijeron que hasta ahí llegó el presupuesto y hasta ahí estaba autorizado”, explicó el director.
La caída de la barda evidenció la grave negligencia de las autoridades educativas, del Ayuntamiento capitalino y del Sistema Estatal de Protección Civil. La problemática del suelo se hizo visible pero no tuvo impacto en ninguna de las instancias antes mencionadas.
Diario de Chiapas realizó un recorrido por las instalaciones y se pudo corroborar que incluso los edificios que fueron reconstruidos tras el sismo, presentan innumerables grietas y los muros se mueven incluso al tocarlos.
RIESGO LATENTE
El pasado viernes 29 de julio, luego de la caída de la pared de ladrillos, de inmediato se dio aviso a las autoridades correspondientes, a la supervisión y al Comité de padres de familia para comenzar las gestiones y ver las opciones de seguridad.
Protección Civil municipal acudió al llamado el sábado por la mañana. El personal observó el muro tirado en el suelo y acordonó solo esa área, sin percatarse de que al menos 200 metros podrían correr con la misma suerte, “tenemos miedo que alguien que pase por ahí salga herido”.
“Hubo negligencia porque dimos el reporte de las condiciones de la barda porque siempre fueron muy visibles y las omitieron; de alguna manera es una fortuna que se haya caído cuando no había nadie en la escuela y tampoco personas del lado de la calle”.
Por ahora, los docentes, padres y madres de familia se hacen cargo de los gastos para implementar una malla y un padre de familia donará tubos para colocarla. Las autoridades no ofrecieron ningún tipo de apoyo.
Además, se encargan de pagarle a un velador para que ahora, no sean víctimas de la delincuencia, pues hace unos meses les robaron el cableado, “para arreglar eso gastamos 40 mil pesos porque las autoridades no nos hacen caso”, lamentó el docente e integrante del Comité de padres de familia, José Ángel Gómez Cruz.
No obstante, piden a las autoridades de los tres niveles de gobierno, que volteen a ver la problemática de esta escuela pública, “después de esto los padres de familia reafirmaron que no enviarán a sus hijos el próximo 30 de agosto”.
La escuela se localiza en la colonia Santa María la Rivera con clave 07DPR1783P zona 003. Tiene una matrícula de 460 alumnos y 26 personas que laboran entre personal administrativos y docentes.
“La solicitud a las dependencias de gobierno es que tome en cuenta todo esto no vaya a ser que se caiga otro pedazo cuando alguien esté pasando. En este caso planteamos la solicitud a la dependencia para nos apoye y de manera inmediata”.










