Agencias
Diario de Chiapas
Él, tranquilo, y Los Ángeles FC, nervioso. Carlos Vela ya es libre para negociar con otro club, según los estatutos de FIFA. Pero, sigue preso de su lealtad a una promesa: ser campeón en la MLS.
Vela sigue con esa inquietud de jugar en Australia, más por el país que por su futbol. Pero, mientras el club puja por renovarlo, él los mantiene a raya con ese pacto: levantar la Copa MLS entre las guirnaldas negro y oro del club.
2020 y el arranque de 2021, llenaron de augurios el entorno de Vela. Lesiones obstinadas y largas rehabilitaciones. Y él recluido en la puesta a punto para reaparecer.
Afortunadamente para El Bombardero, Bob Bradley se convirtió en su mecenas futbolero. Lejos de precipitar su regreso, pese al club, que lo apadrinó en el lento proceso de sanación.
Sí, el poder de una promesa encendió la aparentemente exigua Vela del LAFC. Suma cinco goles en el torneo, cuatro de ellos en los cuatro juegos más recientes del equipo angelino, que, sin embargo, suma sólo cinco de 12 puntos posibles.
Carlos Vela no desoye el lenguaje implacable de su propio organismo. Alargó el reposo, la rehabilitación y el fortalecimiento hasta el punto óptimo.
Él mismo lo explica: juega sin dolor. Y ése es el estado perfecto del futbolista. Cuando su carrocería y su maquinaria, no rechinan, no amenazan con detenerse, todo es felicidad.
“Llevo los últimos juegos sin dolor. He podido disfrutar de jugar y no pensar en la lesión. Y se nota en que tengo más confianza en mis movimientos, más ritmo. Ya no tengo ningún problema, no hay excusas, solo falta jugar bien y ayudar al equipo”, comentó La Hiena en una de las conferencias de prensa del LAFC.
Marginado de los Juegos Olímpicos de Tokio, por decisión de Gerardo Martino, a pesar de que Jaime Lozano sí quería contar con él, ahora se concentra de lleno en colaborar a que el equipo sea campeón. Este miércoles, enfrentarán al Sporting de Kansas City y el fin de semana a los Terremotos de San José.
Vela regresó a las canchas manifestando su dominio de la liga, marcando goles de estupenda factura para corroborar que el sello de sus goles sique intacto. Se siente, como él mismo lo dice, sano, fuerte y confiado.










