Jorge Mazariegos
Diario de Chiapas
Este domingo por la mañana se dio la ceremonia de clausura para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, sin embargo, más que el espectáculo que se montó en tierras olímpicas y la ilusión para Paris 2024, el tema resalta en la nación mexicana sobre la pobre cosecha que se obtuvo, peor que lo que vivimos en Atlanta 1996.Para México, con una delegación de 162 atletas y siendo la tercera más grande en la historia para estar en unos Juegos Olímpicos, la cosecha fue pobre, asemejando lo que pasó hace 25 años cuando solo se logró un tercer lugar.
La directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Ana Gabriela Guevara, que para antes de iniciar la justa olímpica, pronosticó para México un total de diez medallas, no alcanzamos ni el 50 por ciento de esto.
El futbol, fue lo que más ilusionó a los mexicanos. ¡Perdimos! Los malditos penales de nuevo hicieron de las suyas para evitar que la presea en esta ocasión fuera un oro o plata. No se hace menos el bronce que Jaime Lozano y compañía lograron obtener ante los anfitriones.
Pero, no solo es lo que se reflejó en el medallero. La polémica también estuvo en el ciclismo y los casos de registro que no fueron cumplidos por la federación y las autoridades competentes dentro de este certamen.
Y bueno, el taekwondo no se queda excepto, solo dos participantes estuvieron activos dentro de esta edición de los olímpicos, mismos que no pudieron avanzar a las siguientes rondas y exhibieron lo pobre de este trabajo en federación por tener a más mexicanos que han dado gloria al país.
Pero que podíamos esperar, después de conocer cómo se maneja sobre el escritorio esta disciplina que solo busca dar la satisfacción de poder a sus dirigentes, tanto federales como locales.
El bronce de Aremi Fuentes, alegría para miles de chiapanecos, gloria para la halterista, no olvidemos lo que tuvo que pasar para alcanzar el sueño de ser medallista olímpica.
Seguimos aplaudiendo, Aremi. Gracias, por esa alegría.
La pandemia puso el broche de oro para esta justa veraniega, se vivió de forma distinta, sin fiesta, sin público y sin fraternidad deportiva en las villas. Los casos por COVID-19 estuvieron presentes, más de cien, polémicas, miles, pero se llegó al destino, se concluyó esta competencia y ahora, Paris espera que todo mejore para, en 2024, las cosas sean posibles.
Paris, la Ciudad Luz, la esperanza para el deporte de elite, el pebetero en Japón se cerró y se extinguió la llama de los juegos de la XXXII olimpiada, será recordado Tokio 2020 como un faro de luz en medio de una emergencia mundial. Arigato.










