Letras Desnudas
Mario Caballero
Apuntes al informe del presidente del senado
El reciente informe de Eduardo Ramírez Aguilar como presidente del Senado de la República, sobre el Tercer Año de Actividades de la Cámara Alta, es, al mismo tiempo, la demostración de un auténtico liderazgo político, tan inusual en estos tiempos de crisis, y el elogio de la pluralidad mexicana.
Un auténtico liderazgo político porque ahí donde muchos gobernantes, secretarios de Estado y representantes camerales, incluso sindicales, fracasaron ante las dificultades impuestas por la pandemia, Eduardo Ramírez logró encabezar y proponer una agenda legislativa que alcanzó la aprobación de muchas reformas valiosas, como la del Poder Judicial de la Federación y la emisión de la Ley de la Fiscalía General de la República.
Nadie, absolutamente nadie, puede negar que los liderazgos, sobre todo los del ámbito político, se demuestran en tiempos de dificultades. Así como cualquier barco puede brindar un buen viaje a los tripulantes navegando sobre aguas tranquilas, cualquier político o funcionario público puede destacar, inclusive brillar, si los momentos son de calma y prosperidad. Pero no es nuestro caso.
La pandemia de coronavirus puso todo a prueba. A la ciencia médica, la tecnología, el alcance de los sistemas de salud, los poderes de nuestro conocimiento, el equipamiento médico, etcétera. También sometió a la política y a los gobiernos a una profunda evaluación. Podríamos decir que el virus nos dio una oportunidad única: se trata de un reto extraordinario en el que la variación de consecuencias de la enfermedad explica el éxito o el fracaso de la política y de todos los que ocupan cargos públicos de vital importancia para la vida nacional.
El solo hecho de que el Senado de la República no dejara de trabajar durante la presente emergencia sanitaria, ya es un logro para el país. Sin embargo, que a pesar de los riesgos y obstáculos de la pandemia se aprobaran reformas e iniciativas como las antes mencionadas, habla también de un líder que supo dialogar y cabildear con las distintas fuerzas políticas del Senado, que entendió el momento histórico de la nación y que antepuso los intereses de los mexicanos a los partidistas y de facción. Porque, a todo esto, hay que ver que encima de la crisis de salud este año tuvimos la contienda electoral más grande de la historia de México.
LOGROS Y AVANCES
No intento, ni remotamente, ensalzar la imagen de Eduardo Ramírez Aguilar. Que no lo necesita. Simplemente apunto que parte del éxito alcanzado este año por la Cámara de Senadores se debe a que él asumió ese liderazgo político, que dialogó, debatió, que entendió la realidad del país y que demostró una verdadera vocación de servicio.
El mensaje central de Lalo Ramírez, primer chiapaneco en presidir la Cámara de Senadores, en la entrega del Informe de Actividades Legislativas, fue que hay que dejar a un lado la polarización política que tanto daño le ha hecho a la sociedad para dar entrada a la conciliación y unidad nacional. Esa misma unidad que él mismo promovió entre todos los legisladores para sacar adelante los temas y los acuerdos que tanto necesitaba el país.
Decíamos que este informe es también un elogio a la pluralidad. Pues en medio de la diversidad de ideas, de ideologías, de opiniones, prevaleció en el Senado una atmósfera de respeto, tolerancia, madurez política y de libre manifestación.
“Al venir de un estado multicultural de pueblos y culturas indígenas, con una gran variedad de denominaciones religiosas, como lo es Chiapas, estoy acostumbrado a vivir y trabajar en medio de la pluralidad, lo que representa, más que un obstáculo, un horizonte de oportunidades”.
Coincido con ERA, como también se le conoce al oriundo de Comitán, cuna del insigne Dr. Belisario Domínguez Palencia. La pluralidad no dificulta los acuerdos, sino los enriquece y vivifica. Es, al principio y al final de cuentas, la raíz de nuestras libertades, de la democracia liberal y, por consecuencia, del empoderamiento de los pueblos.
Bajo esa visión pluralista y entendimiento de las nuevas formas de hacer y ejercer el poder, el Senado logró, aparte de las ya mencionadas reformas, la aprobación de la reforma constitucional en materia de fuero, para emplear un lenguaje incluyente y no sexista; asimismo, leyes como la Ley General para la Detección Oportuna del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia y la Ley para Garantizar la Igualdad Salarial para Mujeres y Hombres. Esta última, sin duda de ningún género, hace justicia social a una demanda histórica del pueblo mexicano.
Pero no es todo. Se legisló para que la violencia digital fuera tipificada como delito con el afán de proteger a niñas, adolescentes y mujeres. Además, se aprobó la expedición de órdenes judiciales de protección de mujeres e hijos; se aumentó el porcentaje de las aportaciones patronales a las cuentas para el retiro de los trabajadores; se garantizó a los pueblos originarios el acceso pleno a la información pública en su propia lengua; se elevaron a rango constitucional la pensión para los adultos mayores y personas con discapacidad; se aprobaron leyes para fortalecer el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, y a la par de crear el premio al mérito literario “Rosario Castellanos”, también se legisló para proteger la autoría de las obras de los artesanos, entre otros.
¿Qué hizo o impulsó Eduardo Ramírez como presidente del Senado? Se preguntará usted. Entre otras propuestas, el senador chiapaneco planteó la aplicación de una tasa del 8% en las zonas fronterizas del país; la inclusión laboral de las personas con discapacidad; la asistencia del Estado en servicios funerarios en casos de emergencia sanitaria; austeridad en los partidos políticos; protección a víctimas de trata de personas; detección oportuna de cáncer a trabajadores.
Por otro lado, lanzó puntos de acuerdo para sancionar a quienes incrementen los precios de medicamentos e insumos médicos; exhortos a los Ayuntamientos a suspender el cobro del servicio de agua potable durante el periodo de pandemia y para que las autoridades entregaran cubrebocas entre la población de manera gratuita, por mencionar algo.
Es destacable que desde su presidencia se haya decidido otorgar la Medalla “Belisario Domínguez”, máximo mérito de la Cámara de Senadores, al personal de salud de nuestro país que son los verdaderos héroes en esta tragedia mundial que ha sido la pandemia de coronavirus.
JUARISTA
Los logros del Senado resumidos en estos párrafos dan muestra de un trabajo en unidad y de avances importantes en materia legislativa. Y no se puede pasar por alto el liderazgo de Eduardo Ramírez. El hombre que hemos descrito como el político que sabe conciliar, dialogar y alcanzar grandes acuerdos ha refrescado este año de actividades legislativas la legitimidad y credibilidad del Senado de la República.
Él, que siempre se ha declarado juarista, siendo presidente de la Cámara puso en alto el nombre de Chiapas en ese esfuerzo conjunto en la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y democrática: principios por los que Juárez siempre luchó pensando en el bienestar de la patria.
@_MarioCaballero









