Un huracán en la costa de Nueva York está relacionado con una plaga de langostas. La ola de calor del Ártico tiene un vínculo con los incendios en el Amazonas. Todos estos desastres están interconectados y comparten riesgos, aunque ocurrieron en zonas alejadas en el planeta, reveló Naciones Unidas.
De acuerdo con el reporte Riesgos de desastres interconectados 2020/2021, que hoy se presenta en Bonn, Alemania, y del cual Excélsior tiene copia, estos eventos podrían conducir a futuros desastres o bien, empeorar los existentes, generar pérdida de la biodiversidad y agravar la pobreza.
El ecologista y científico ambiental Jack O’Connor, uno de los autores del estudio, detalló que es fundamental conocer cómo se interconectan las catástrofes.
La población no podía ir a los refugios, había estrés financiero y se dañó infraestructura vital de salud, agua y transporte.
En el último año, el planeta fue testigo de una serie de desastres sin precedentes que mostró cuán interconectado está el mundo, ya sea para bien o para mal.
El documento analizó la relación entre diez fenómenos, que son incendios en la Amazonia, la ola de calor en el Ártico, la explosión en Beirut de agosto de 2020, inundaciones en Vietnam, la extinción de pez espátula chino, la pandemia, el ciclón Amphan, una plaga de langostas, el blanqueamiento de la Gran Barrera de Coral y la ola de frío en Texas.
SÓLO VEMOS LA PUNTA DEL ICEBERG
En todo el mundo, indicó el reporte, la pandemia se amplificó debido a que la sociedad está hiperconectada, lo cual dejó claro que no hay fronteras que contengan un desastre como éste, además de poner en el centro la relación destrucción de la naturaleza, prevención y previsión de que un evento como éste vuelva a repetirse.
El informe explicó que los eventos son “sólo la punta del iceberg, al resaltar cómo están interconectados entre sí con otros procesos más grandes”.
Actualmente, hay consenso en que los desastres van a ser peores, serán más frecuentes y sucederán en lugares en los que antes no ocurrían, además, cada vez es más difícil poder predecir cuándo van a ocurrir.
Con esto, Naciones Unidas llamó a los gobiernos a mejorar la relación con la naturaleza y, a partir de eso, buscar soluciones integrales.
SOLUCIONES COMPARTIDAS
El análisis también apuntó que la interconectividad es compartida en los desastres, pero también en las respuestas a estos problemas.
A nivel individual se puede ser parte de la solución, pues si bien “muchas de las soluciones requieren acciones a escala internacional, nacional o regional, las acciones o inacciones individuales también son importantes”.
Y como los desastres están relacionados con el comportamiento humano individual y colectivo, se puede ser parte de la solución al tomar medidas que apoyen las soluciones o eviten el surgimiento de más riesgos.
“Podemos ser agentes de cambio si aprendemos sobre los riesgos y ajustamos nuestros propios comportamientos a nivel individual, al mismo tiempo que exigimos cambios y acciones de la sociedad en la que vivimos”, destacó el informe.
TRAGEDIAS
El Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana de la Universidad de Naciones Unidas analizó diez fenómenos.
1. Incendios forestales en la Amazonia, alimentados por el apetito mundial.
2. Ola de calor en el Ártico, una espiral hacia un desastre climático.
3. Explosión del buque cargado de nitrato de amonio en Beirut, cuando la comunidad mundial abandona un barco.
4. Inundaciones en Vietnam central, impulsadas por una serie de tormentas tropicales y ciclones.
5. Extinción del pez espátula chino, sobrevivió a la extinción de los dinosaurios, pero no la humanidad.
6. Pandemia de covid-19, muestra el valor de la biodiversidad.
7. El ciclón Amphan, un ciclón y la pandemia de covid-19 se combinaron.
8. Brote de plaga de langosta del desierto, cómo los riesgos manejables se salen de control.
9. Blanqueamiento de la Gran Barrera de Coral, perder más que una maravilla natural.
10. La ola de frío de Texas, ¿una catástrofe evitable?
Con la información de: Excelsior










