Marco Alvarado/Diario de Chiapas
Las y los adolescentes están muy expuestos a contagiarse de una enfermedad de transmisión sexual porque la tendencia de no usar protección en su primera relación sexual continúa, pese a la información disponible.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), con resultados de un análisis realizado en 2019, informó que hasta un 50 por ciento de las personas entre los 15 y 19 años de edad no usaron ningún método de protección anticonceptiva en su primera relación sexual, exponiéndose a un embarazo no deseado, o a contraer el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).
Pero la tendencia de no protegerse es aún mayor entre las y los adolescentes que no van a la escuela, mientras que 18 por ciento de los menores que sí continúan su formación educativa, refirieron haber empleado un método de protección en su primera relación sexual.
Se considera que una adolescente es sexualmente activa si reportó haber tenido su última relación sexual en el último mes al momento de la entrevista; esto se dio en 18 por ciento del total de adolescentes. La condición de asistencia escolar marca diferencias en esta situación, ya que de quienes no asisten, 38 por ciento son sexualmente activas, y siete por ciento de quienes sí asisten.
En relación con el uso de algún método anticonceptivo en quienes son sexualmente activas, se tiene que 60 por ciento de las adolescentes de 15 a 19 años emplean algún método, porcentaje que es mayor en aquellas que asisten a la escuela, 72 por ciento, que en aquellas que no asisten, 56 por ciento.
En relación con la actividad sexual, tres de cada 10 mujeres de 15 a 19 años han tenido relaciones sexuales. Esto se da en seis de cada 10 que no asisten a la escuela, y en 15 por ciento de quienes sí asisten.
Respecto al método anticonceptivo y de protección más conocido, el condón, como método de barrera ayuda en la planificación familiar y al mismo tiempo protege de una enfermedad venérea o del VIH-Sida, y puede ser usado en todas las etapas de la vida sexual activa.
Aprender a usarlo es fundamental, porque pese a la información abundante que hay en la actualidad, miles de jóvenes no saben usar este método de forma correcta, pese a que tienen una vida sexual activa.
Sin embargo, respecto del conocimiento que los adolescentes tienen sobre métodos de protección contra las enfermedades de transmisión sexual, resalta que entre los solteros sexualmente activos casi uno de cada cuatro hombres y casi una de cada dos mujeres no conoce ningún método.










