Letras Desnudas
Mario Caballero
Sí, hay un cambio
Me parece positivo que haya crítica hacia el Gobierno del Estado. En primer lugar, porque es necesaria para la buena salud de la democracia. Pero principalmente porque es reflejo del clima de tolerancia, pluralidad y de respeto a la libertad que impera ahora en Chiapas.
Antes no era así. Existía censura, persecución y muchas personas terminaron en la cárcel por criticar a los poderosos.
Pero lo importante es preguntar a qué se debe esta crítica. Simple, pues de la misma manera en que no existe parto sin dolor, las trasformaciones sociales no son fáciles. Un cambio político siempre afecta toda la estructura social y trastoca intereses de grupo que en muchos casos produce protestas y conflictos sin razón.
El cambio político que se está generando en Chiapas desde hace casi tres años era desde hace tiempo necesario. Pues sexenios pasaron y nada se hizo por modificar las antiguas prácticas de gobierno. Es cierto, se crearon nuevas instituciones, otros programas sociales, diferentes mecanismos para la ejecución de los recursos públicos, pero al final predominó la simulación, el autoritarismo, las complicidades y la corrupción.
El estandarte de Morena es lograr la Cuarta Transformación de la vida pública de México. El gobernador Rutilio Escandón es sin duda uno de sus principales protagonistas, pero está generando el cambio no sin los lógicos forcejos de quienes quieren permanecer en la parálisis, con sus beneficios y la impunidad intocables.
LAS SEÑALES
Hay que saber que un cambio político siempre incluye un manojo de procesos que toca aspectos como la democracia, el Estado de Derecho, las relaciones entre poderes, entre gobernados y gobierno, rendición de cuentas y procuración de justicia. Al respecto, el gobernador Escandón Cadenas ha tenido la estrategia bastante clara.
De entrada, le abrió las puertas de su gobierno a los chiapanecos, empoderándolos, dándoles capacidad de decisión y de intervención en las políticas públicas. Sólo con ese gesto, el gobernador fijó un paradigma en términos de democracia. A la vez, le permitió conocer las demandas más sentidas de la sociedad y con ello trabajar en un plan de acciones enfocado a darles solución.
Segundo, acercarse al pueblo indígena, a los empresarios, al gremio magisterial y a las distintas agrupaciones sociales ha sido fundamental para alcanzar acuerdos, conciliar viejas rencillas y obtener confianza en el proyecto de gobierno. Puede considerarse esto como el segundo paso en este proceso de transformación política.
Por otro lado, la relación que el mandatario ha establecido tanto con el Congreso del Estado como con el Poder Judicial es de respeto mutuo, cuando antes estos dos poderes fueron serviles al Ejecutivo y complacientes en todo tipo de caprichos. Sin duda alguna, esto vino a fortalecer los contrapesos que deben existir en todo gobierno democrático.
Este cambio en la política debe entenderse no porque las instituciones hospeden a una nueva clase gobernante, sino porque estos funcionarios comprenden de manera distinta la mecánica del poder, el sentido de la representación, el sitio del conflicto y los atributos de quien gobierna en Chiapas: responsabilidad, compromiso y honestidad.
Algo también perceptible es la paridad de género en la asignación de los cargos públicos, circunstancia que habla de respeto a la ley y a los principios democráticos, y de valoración a la toma de decisiones de las mujeres.
En ese sentido, las instituciones se han fortalecido en diversos rubros, sobre todo en el que tiene que ver con el ejercicio de los recursos públicos. Como muestra un botón. En días recientes, la agencia calificadora HR Ratings ratificó la calidad crediticia del estado y modificó la perspectiva de estable a positiva, esto gracias a que el dinero de los chiapanecos se ha ejercido con apego a los principios de legalidad, transparencia, honestidad, austeridad y rendición de cuentas.
Otro aspecto en las nuevas formas de gobernar en Chiapas es el establecimiento de lazos de cooperación que el gobernador Escandón Cadenas ha tendido entre los tres niveles de gobierno, los Poderes del Estado y la sociedad civil. Derivado de esta acción se pueden contar los buenos resultados en seguridad, manejo de la crisis sanitaria y realización de obra pública en los distintos municipios de la entidad.
JUSTICIA SOCIAL
La parafernalia del poder y la corrupción de los gobiernos anteriores nos condujeron a un vórtice de ingobernabilidad, inseguridad y crisis económica. Sin embargo, con los cambios inspirados por el mandatario estatal, el Gobierno de Chiapas ha dado pasos importantes en la recuperación del tejido social y la justicia social.
Por ejemplo, Chiapas es actualmente uno de los tres estados más seguros del país, con las menores tasas de delitos de alto impacto e incidencia delictiva general.
Hablando de justicia social, tan sólo en las últimas dos semanas se han invertido varios millones de pesos en la rehabilitación de distintas instalaciones del DIF en los municipios, otorgándoles insumos, material y equipo para la realización de sus actividades y talleres.
Dentro del plan de detonación de infraestructura social se ha inaugurado la Clínica del Trastorno del Espectro Autista. También la segunda línea de conducción de agua potable en el municipio de Chanal, que beneficiará a más de 10 mil habitantes.
Con el apoyo del gobierno del presidente López Obrador se han construido obras prioritarias en todos los pueblos originarios en materia de salud, educación, bienestar, empleo, infraestructura carretera, caminos, servicios públicos, entre otros.
Hace unos días, en Cintalapa, el gobernador encabezó la entrega de recursos del programa “La Escuela es Nuestra”, para beneficiar a 26 planteles de esa localidad, donde este 2021 se han atendido 107 escuelas con una inversión de cerca de 18 millones de pesos, y en los últimos tres años el Gobierno de Chiapas invirtió 277 millones y el Gobierno Federal otros 289 millones de pesos.
En la capital chiapaneca, durante el primer trienio se han invertido cuantiosos recursos para la pavimentación de calles, rehabilitación de puentes, mejoramiento de la imagen urbana, en la construcción de pasos de desnivel prontos a inaugurar, entre otros. Y son acciones que se ven, no demagogia.
Y en todo el estado se han construido hospitales, clínicas rurales, escuelas y se han destinado muchos millones de pesos en la compra de patrullas, equipo de seguridad, medicamentos, equipo médico, mobiliario escolar, etcétera.
Aunado a estos resultados está que Chiapas sigue en Semáforo Verde, la vacunación ha avanzado, se emprendió la estrategia de brigadas de vacunación anticovid casa por casa y negocio por negocio. Además, se acordó la implementación de programas turísticos en el estado con el secretario de Turismo, Miguel Torruco, y se está buscando consolidar relaciones comerciales y culturales con la República de Indonesia.
¿CAMBIO?
Por tanto, al que me pregunte le diré que sí hay un cambio en Chiapas. Y para entender la crítica hacia el gobierno basta con recordar que no hay parto sin dolor ni fáciles transformaciones sociales. Así de simple.
@_MarioCaballero









