Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Salud mental en la humanidad. La caída de Facebook, WhatsApp, Instagram a nivel mundial, demostró que la información es manejada por esta compañía.
¿Y quién tiene la culpa: la compañía o cada individuo?
Se cae en el círculo infinito de la desinformación de la red.
Nunca ha sido ni será negocio, que los seres humanos sepan la realidad.
¡El decir la verdad, desagrada!
Hace 88 años desapareció el tigre de Tasmania. A diario desparecen especies y se evade mencionarlo. A diario se percibe el deterioro físico por falta de ejercicio, con exceso de comida.
Se ingiere por ansiedad. Ante este panorama, los resultados de la pandemia son obvios.
Aparte de quien escribe, no he escuchado de la auto destructividad humana como causante de la pandemia. Hace un siglo por Ortega y Gasset, los filósofos lo han dicho desde hace 2400 años. Las ideas son manipuladas, tergiversadas.
¿Acaso será cierto que la humanidad no tiene remedio?
Hay mensajes en las películas y series, Thanos en Endgame, aborda el exceso de humanos, dice la verdad.
Nadie resalta el mensaje final de la serie Los 100, al finalizar se explica por qué la humanidad no puede subsistir: por su auto destructividad.
Y sabiendo que son los últimos, se dispara la auto destructividad.
No existe altruismo en el hombre centenario, desea ser el representante de la raza humana que aniquila a la joven. – -Recuerda: ¡es cuento, carece de realidad!
¿Acaso es mentira que el ser humano se autodestruye, aniquilándose? ¡No, eso es cierto!
Pero regresemos a nuestro entorno pandémico.
Se prefiere elucubrar, que cuidarse.
Divagar, a comprender las consecuencias de los actos.
Esperar que seas salvado por la fe, que por tus actos.
Cada 100 años han existido epidemias, ahora elevadas desde hace 100 años, a consecuencia de las comunicaciones.
Los trastornos psiquiátricos producen alucinaciones. Es mejor visto pensar en apariciones, que en alucinaciones con bases bioquímicas, que son consideradas inaceptables.
Los médicos siempre quedan mal parados al mandar a realizar estudios.
Si halló patología, la trató y corrigió, es considerado por el vulgo como algo milagroso. Si no se logra la recuperación, es consecuencia del acto médico. No se asume la realidad.










