José Cancino / Huixtla
La actual administración municipal de Huixtla, que encabeza Carlos Gam, deberá atender con prontitud la situación del arroyo El Cusco, que ha causado afectaciones al alcanzar su máximo nivel por lluvias y desbordarse en plena mancha urbana.
Apenas el pasado 7 de octubre, la cabecera municipal resintió inundaciones debido a la precipitación pluvial que alcanzó a negocios, el mercado público y viviendas de la zona centro de Huixtla.
Con anterioridad, Diario de Chiapas reportó los socavones que se han formado en calles y avenidas de máximo tránsito vehicular de Huixtla, causados por el reblandecimiento de la tierra por el arroyo que atraviesa prácticamente toda la ciudad.
Como consecuencia de estas afectaciones, varios comerciantes perdieron mercancía debido a que fueron irrecuperables y ahora existe el temor de que vuelva a ocurrir.
Los daños en vialidades son notorios a simple vista, incluso los pobladores han tenido que colocar señalamientos improvisados para que los que transitan por esos sectores no se accidenten.
Uno de los puntos más vulnerables es el situado en la avenida Abasolo Norte, donde la tierra y el concreto se han comenzado a romper y han dejado expuesto este canal de agua natural.
Los vecinos han solicitado al nuevo gobierno municipal de Carlos Gam que se implemente una estrategia para evitar más afectaciones como las del 7 de octubre.
Según el reporte de Protección Civil estatal, ese día el agua alcanzó el metro y medio de altura, debido a que el cauce no tuvo salida natural y se esparció entre las calles de esta localidad.










