Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Estulticia mortal
Es una bella mentira la vida.
La muerte, descarnada certeza.
¡Sin vida no hay muerte!
¡Sin muerte no hay vida!
¿Cómo?
Comes cosas muertas,
previamente vivas.
¡Si serás!
Incapaces de cuidarse
Campante marchaba la muerte
cargando a indolentes.
Cual rebaño o piaras.
Suicidarse
¡Es pecado!
¡Abortar aun más!
¿No lo será?
¿Comer hasta destrozarse?
¡No!
Exclama la muchedumbre.
Frituras y sabrosuras
son fuente de tu gordura.
Tamales, tacos, tortas,
Son fuente de tu gordura.
Los aceites requemados
Cultivan tu galanura.
Aún así, decís: ¿por qué yo?
¡Insensato!
No hablas con valor
¿y te decís piadoso?
Cuando eres quejumbroso.
El penitente
no evade
A la muerte
No entendés.
Te lo diré de otra forma,
A ver si así lo hacés:
Si remedio no tenés
¿Entonces?
¡Tampoco yo!
La muerte se petatió
De pura muina
se autodestruyó.
El mexicano es pintado
como sucio,
cochino, ignorante,
la venció
con tantos agravantes:
¡continúa vivo, campante!










