Los maestros de ayer y del mañana

Los maestros de ayer y del mañana

 

Dr. Gilberto de los Santos Cruz

En la actualidad existen docentes que dan cuenta de estilos de maestros en movimiento, el estudio se torna en un compromiso para la mejora. El cambio y la innovación es el puerto al que se aspira llegar, pero pocos lo logran.

El ser docente y trabajar con docentes de todos los niveles educativos es una de las experiencias más gratificantes que se tiene, en el presente la incertidumbre llegó acompañada de un anuncio luminoso llamado reforma educativa, al desaparecer el escalafón y carrera magisterial, también desaparecieron gran parte de las identidades docentes de antaño, hoy no sabemos que somos, pero peor aún, no sabemos que seremos en los años que vienen.

La profesión docente como reconocen algunos estudiosos, se ha reconfigurado radicalmente, hoy ya no se habla de vocación, de compromiso, de entrega en el trabajo, hoy se habla de evaluación, de realizar examen para ser idóneo y aparecer en la lista adecuada de los elegidos, hoy se habla de ubicarse temporalmente cerca, sin, mucho esfuerzo sin viajar y sin cansarse.

Cuando hablamos o pensamos de cuáles son las imágenes docentes que están por venir, quedamos con dudas, ¿qué quedará del pasado en los docentes del futuro? No lo sé, creo que nadie la sabe. La entrega de la estafeta generacional en la profesión ha sido accidentada, los que se van, lo hacen forzados por un sistema que ya no los acepta, en el que ya no caben debido a que las innovaciones tecnológicas se han tornado en una exigencia persecutoria y los que llegan están acostumbrados al escritorio, al uso de procesadores y equipos de cómputo, a todo menos a saber mirar a los sujetos a su cargo y mucho menos a saber escucharlos.

Las imágenes fluyen, van, vienen, aparecen y se difuminan, tengo presente a mis maestros del pasado, a los que sirvieron y ayudaron para que yo fuera maestro, he influido sesgadamente con algunos de mis alumnos y alumnas, no en la rigurosidad y en la importancia crítica de estar en educación, pero ahora me pregunto: ¿qué es lo que viene?, me quedo al final con imágenes desdibujadas, inconclusas, de trazos y rostros inciertos. Propongo que cada lector haga su propia imagen y le dé sentido en el uso de los tiempos acerca de lo que fue, lo que es y lo que será. Que cada quien se dibuje sobre el tipo de maestro que ha sido y lo que desea ser con o sin reforma educativa.

La maestra Gloria Reséndiz, quien cuenta con varias décadas impartiendo clases en escuelas primarias de varios municipios en el oriente mexiquense, reconoce que no ha sido fácil adaptarse a los últimos cambios tecnológicos.

«Ahora todos los niños, sin excepción manejan celulares, IPads y computadoras y si nosotros como sus maestros no sabemos utilizar esas herramientas entonces cómo les podemos enseñar» dijo. Refiere que prácticamente es obligatorio estar a la vanguardia en la tecnología pues actualmente la Secretaría de Educación Pública (SEP) agrega líneas de páginas de internet como enlace en los libros de texto para que los estudiantes puedan ampliar sus conocimientos, hacer tareas o tener otras referencias sobre el tema tratado.

Aunado a que la misma SEP les entrega IPADS a los niños para que trabajen, «ahora los utilizan más que un cuaderno’, por lo que reconoce que añora esos años donde los dictados para evaluar la ortografía, cuando los niños tenían que leer y entender determinadas literaturas que eran casi obligadas en algunos grados, pues ahora todos los aparatos eléctricos cuentan con auto corrector y los niños en lugar de leer buscan la síntesis de los libros en internet y la copian.

Nostálgica recordando por cómo los maestros terminaban llenos de polvo blanco, por la utilización del gis; narró que el pizarrón verde, el gis blanco y el borrador, eran instrumentos indispensables para el trabajo diario, mismos que ahora se han ido sustituyendo poco a poco por una pizarra eléctrica, plumón digital, etc.

Sin criticar los nuevos métodos educativos, la profesora explica que se siente orgullosa por haber elegido esta profesión, pero también por contribuir día a día en la formación de personas de bien, pero reconoce que aún con estos avances, resultan más exitosos algunos sistemas utilizados antiguamente.

Cuando hablamos del ayer, nos hace recordar el pasado y ver cómo era nuestra educación, aunque desafortunadamente en ciertos lugares la educación sigue siendo concebida como un proceso de transmisión de conocimientos y valores en donde el educador- profesor es quien debe imponer o de forma sutil proponer metas a sus educandos y este las debe seguir tal y como se las proponen.

El educador es el sujeto de la enseñanza, los educandos son el sujeto, el Profesor es el depositario de la verdad que debe transmitir a los ignorantes y el defensor de los valores de una sociedad.

Por consiguiente, el estudiante deberá repetir, recibir, aceptar sin discutir, mientras que el educador es el que da órdenes, tiene siempre la verdad y conocimiento de todo de tal forma el Educador es activo el educando es pasivo. Algunos describimos al Profesor como el magnetizador o hipnotizador intelectual moral, el sacerdote o intérprete de las grandes ideas morales de su tiempo y de su país. Quizá alguno de nosotros desafortunadamente nos tocó este tipo de educación tradicionalista, cuyos profesores pensaban, creían  siempre tener la razón muy autoritarios y sobre todo recurrían a la memorización, como estudiantes no teníamos la libertad de participar ni estar en desacuerdo con el Profesor, ya que, según él, siempre tenía la razón, soberbia intelectual. Profesores no actualizados, estudiantes reprimidos y sin autonomía, un ambiente donde se propiciaba el temor, el miedo, pasividad obsolescencia.

Gracias a los adelantos científicos y sociales han logrado transformar esta concepción. Las maquinas vienen en auxilio del hombre y cumplen la tarea informadora, Conocer ya no es saber sino intuir, imaginarse crear, formar alumnos innovadores autónomos, propiciar la investigación. El educador deja de ser transmisor y se convierte en fomentador de análisis inductor de cambios, activador de la búsqueda motivador y facilitador de experiencias frente a un grupo estudiantil que piensa, crea, transforma, organiza y estructura conocimientos en un sistema personal y dinámico, que elige y actúa automáticamente, como sujeto que es del proceso educativo.

Una educación donde se desarrollen todas las potencialidades, aptitudes, actitudes, habilidades y destrezas para lograr individuos íntegros con todas sus capacidades desarrolladas, una educación con actitudes de búsqueda, de cambio de crítica y renovación.

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