En Puebla, esferas multicolor de Chignahuapan impregnan arte mexicano

Agencias

A cada paso, en cada puerta o acceso, colocadas en mesas o escritorios y colgadas en árboles de Navidad, se encuentran esferas que revisten de colores y texturas la entrada de la mística Sierra Norte de Puebla: Chignahuapan.

 Son las varillas de vidrio soplado que, convertidas en globos inflados, adornan los hogares de los poblanos. El arte de la elaboración de esferas se puede resumir en una palabra: legado.

Una herencia que ha pasado de abuelos a padres, mismos que han depositado sus saberes a los más pequeños; infantes que crecieron entre sopletes, brillantina y casquillos y ahora tienen la responsabilidad de preservar una histórica tradición artesanal.

Arte mexicano en esferas de Chignahuapan de la “eterna Navidad” y basta con recorrer la zona centro del municipio para enlistar los letreros que penden de marquesinas de casas con techos de teja, los cuales dan la bienvenida a los diferentes talleres artesanales de familias que comenzaron a forjar su historia desde la década de los 70.

Escultura de Virgen en Chignahuapan, la más grande de Latinoamérica Con esfera crean conciencia sobre uso del cubrebocas En medio de un clima frío y cubierto por bancos de neblina, este Pueblo Mágico es el epicentro de la producción de esferas. Entre sus calles y avenidas están asentados 400 talleres, desde donde se soplan, platean, pintan, decoran y empacan esferas empaquetadas en hasta 100 millones de cajas cada año.

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