Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
En el último reporte de la Dirección General de Epidemiología, con fecha de corte del 15 de noviembre, en Chiapas en este 2021 se han registrado 621 casos de VIH, señaló Miguel Ángel Palafox Palacios, médico especialista en Epidemiología a cargo de la atención de pacientes que viven con VIH/SIDA.
En el marco del Día Mundial del Sida, el especialista dijo que, los números en razón a los contagios son realmente bajos en Chiapas en comparación con algunos estados de la República que tienen cifras más altas.
“Realmente los cinco estados con más tasas por habitante, es Quintana Roo en primer lugar, en segundo Colima, en tercer lugar, Campeche, seguido de Tabasco y en último Yucatán; Chiapas está en la media”.
Sin embargo, dijo que Chiapas tiene un perfil diferente a los estados antes mencionados, ya que Chiapas es una entidad de paso; “tenemos una población fluctuante migrante, tenemos personas que trabajan en fuera del estado y estas personas están expuestas a contagiarse y traer la enfermedad a nuestra entidad y que siga la propagación de la enfermedad”.
El especialista señaló que, a 40 años de la aparición de esta enfermedad, la medicina actual conoce bien el virus sus dos clases de cepas y como actúa, por lo que es preciso que las personas que tienen este padecimiento, sigan las indicaciones para tener una mejor calidad de vida.
Además, dijo que existen muchos mitos de contagio de esta enfermedad que, a pesar de los años, se siguen creyendo como el contagiarse de VIH por estar en el mismo cuarto con la persona infectada.
“Para empezar las personas que están infectadas y no saben que lo están, tienen mucha carga viral en su sangre, siendo la vía sanguínea la de mayor transmisión, seguida de la sexual y en tercer lugar a través de la leche materna”.
La saliva como tal, no tiene una carga viral elevada y el riesgo de infectarse por un beso es mínimo, a menos que sea un beso apasionado (con mordidas), esto conllevaría a cierto flujo de sangre y ahí sí sería transmisible.
Otro de los mitos es que poco después de la infección por el VIH aparecen síntomas físicos evidentes; la realidad es que algunas personas presentan fiebre, dolor de garganta, fatiga y pérdida de apetito en las tres a seis semanas posteriores a la infección. Sin embargo, el 30 al 50 por ciento de las personas infectadas por el VIH nunca experimentan síntomas en la fase inicial de la infección.
Actualmente el número de mujeres infectadas por el VIH está aumentando, las mujeres pueden infectarse al mantener relaciones sexuales vaginales, orales o anales sin protección con una pareja infectada por el VIH, al compartir agujas o jeringas contaminadas para administrarse drogas intravenosas o al recibir una transfusión de sangre contaminada. También pueden transmitir el VIH a su hijo durante el embarazo, el parto o a través de la lactancia materna.
Para que una persona controle la enfermedad, necesita saber su estado serológico, “si sé que he tenido prácticas de riesgo como sexo sin preservativo, o alguna conducta que me haga pensar que tenga una enfermedad de transmisión sexual, primero debemos hacernos la prueba y si sales positivo, la manera de controlarlo es tomando un tratamiento retroviral, los cuales han evolucionado hasta ser poco tóxicos y muy efectivos”.










