En agonía, humedales de SCLC

Jeny Pascacio/Diario de Chiapas

Diez años pasaron desde que habitantes de San Cristóbal de Las Casas, se organizaron ante la urgencia de defender y conservar los humedales de montaña La Kisst y Lagos de María Eugenia, pero a la fecha el tema no es prioritario para las instancias federales, estatales y municipales encargadas de velar por su conservación.

Estudios realizados desde el 2011 por Pronatura Sur dieron cuenta de la pérdida del 90 por ciento del total de humedales debido a la urbanización, contaminación, minería y actividades agropecuarias en la zona.

De los cuatro humedales que representan el 10 por ciento que aún es funcional, La Kisst y Lagos de María Eugenia abastecen de agua al 70 por ciento de la ciudad turística que tiene una población total de 215 mil 874 habitantes.

“Ya están en estado crítico”, admitió la Bióloga Jade Biniza Cantú Luna, directora de Ecología y Medio Ambiente del ayuntamiento de San Cristóbal, que entró en funciones el pasado mes de octubre.

“Tendríamos un problema hídrico si los humedales comienzan a decaer en su forma de filtración o absorción. Tenemos que comenzar a hacer una hidratación de los humedales. Sampan (Sistema de Agua y Alcantarillado Municipal) está trabajando con ese tema porque tiene la tutela y con Ecología tiene que trabajar para que continúen su función ecosistémica”, explicó.

En la actualidad, la ciudad resiente los efectos negativos del deterioro de estas áreas naturales protegidas con la escasez de agua e inundaciones, por lo que representantes de barrios y fraccionamientos crearon redes para denunciar el ecocidio.

A la fecha interpusieron más de 60 denuncias, solicitudes y quejas ante la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural; a nivel federal a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Comisión Nacional del Agua y Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, respectivamente.

Pero no obtuvieron retroalimentación de ninguna dependencia.

“Nuestra inconformidad es que no hay respuesta, no hay resultados tangibles. Pareciera como que está archivado o no es algo prioritario para las la Fiscalía y la Procuraduría Ambiental”, dijo Alma Rosa Rojas, coordinadora del Colectivo para la Paz y los Derechos Humanos AC.

En esta negligencia también relacionan a la Comisión Estatal y Nacional de los Derechos Humanos que omitió el rechazo de la recomendación 07/2021 de la CEDH por parte de Rosario Bonifaz Alfonzo, titular de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural, ni por la ex alcaldesa de San Cristóbal, Jerónima Toledo.

“A la Comisión Estatal desde antes que terminara la pasada administración, porque es una de sus atribuciones según su propia Ley, pedimos que solicitara al Congreso del Estado citara Jerónima Toledo a comparecer. No lo hizo”.

Ahora le cuestionan a la CEDH sobre las acciones que tomará para acercarse al alcalde entrante, Mariano Díaz.

Los ambientalistas lamentaron la crisis institucional, la ineficiencia de la burocracia, la falta de articulación entre las competencias, “no definidas claramente para las instituciones, entonces una y otra se pasa la bolita; no asumen su responsabilidad, la evaden”, agregó Alma Rosa Rojas.

IMPORTANCIA INTERNACIONAL

Para Martín López López, integrante del Consejo Ciudadano en Defensa del Territorio y del Agua, el problema mayor es el crecimiento desorganizado de la ciudad y la venta de terrenos dentro de las áreas naturales protegidas; que desde sexenios atrás se permitió.

“Hemos exigido la historia traslativa de algunos terrenos, pero hay familias de políticos que no quieren que se sepa”, ya que puede destapar una cloaca de corrupción de funcionarios del Registro Público de la Propiedad, del ayuntamiento de San Cristóbal y el propio gobierno del estado.

“Conservar este espacio es vital. Estamos ante una situación muy grave”, urgió Enrique Ávila Romero, académico e investigador de la UNICH, quien mencionó la existencia de una lista hermética de propietarios, donde 19 son políticos.

En 2008 estos dos humedales fueron considerados Áreas Verdes de Conservación, decretadas por el gobierno del estado; y en 2011 se convirtieron en sitios Ramsar (ecosistemas de agua dulce o salada de importancia internacional), pero no expropiaron las tierras y siguen en manos de particulares.

Ante el decreto los dueños de estos terrenos se ampararon y los jueces los favorecieron; como consecuencia ahora rellenan, construyen o venden sin sujetarse a los decretos ambientales, como la prohibición de cambio de uso de suelo.

Pero en el deterioro también participan organizaciones sociales invasoras, “protegidas por el PVEM”; incluso algunos de quienes dañan esas áreas de conservación se valen de los llamados motonetos para amedrentar a los defensores que, desde inicios de su lucha, les fueron otorgadas medidas cautelares.

Ante la falta de respuesta en México recurrieron al Convenio Ramsar y la respuesta fue positiva, pero, argumentaron que no pueden realizar la visita por algunos incumplimientos del gobierno de México.

Los ambientalistas coincidieron en que se debe detener, sancionar, restaurar y legislar, de lo contrario el daño será irreversible. “Sale más barato conservar que traer el agua de otro lado”.

EL POPOYOTE

La extensión de La Kisst es de 110 hectáreas y se ubica al sur poniente del Valle de Jovel, mientras Lagos de María Eugenia se ubica al sur y su polígono es de 115 hectáreas en plan de manejo, pues no existe delimitación física.

La Carta Urbana no se actualizó tras los decretos, “los terrenos que tienen problemas no son estatales y municipales, son propiedad privada”, dijo la directora de Ecología municipal.

Es importante que los dueños de los terrenos dentro de las áreas de conservación se informen que los decretos no les quitan su titularidad, sólo no les permite construir pues los humedales tienen una función específica en el ecosistema de absorción y filtración del agua hacia los mantos.

Municipio aseguró que trabaja en la nueva Carta Urbana para regir hacia dónde debe desarrollarse San Cristóbal. Aunque existen alternativas, “ya no debemos seguir creciendo, porque la única forma es hacia los cerros”.

Los ciudadanos esperan que la situación no empeore, de lo contrario perderían refugio aves residentes y migratorias como la cerceta ala azul (Anas discors) que todos los años viajan a refugiarse de las bajas temperaturas.

Además, peligra la flora y fauna endémica, como el pez popoyote “especie bandera de los humedales” que se encuentra en la Cuenca del Valle de Jovel, en el Parque de Los Humedales, como zona de reproducción, para después liberarlos en el humedal de La Kisst donde tiene más posibilidades de supervivencia, ya que en Lagos de María Eugenia pueden peligrar por los asentamientos humanos irregulares. 

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