El líder norcoreano Kim Jong Un puso a la economía en el centro de las prioridades de su país para 2022, en un discurso para definir la agenda nacional en el que no citó a Estados Unidos.
Su mensaje a la plenaria del Partido de los Trabajadores de Corea se centró en alimentos y desarrollo, según informó este sábado la prensa estatal.
El empobrecido país, que posee armas nucleares, mantiene un rígido bloqueo por el coronavirus que ha golpeado su economía y lo dejó luchando contra la escasez de alimentos.
En su discurso de cierre de la plenaria, Kim reconoció el viernes la «severa situación» de 2021 al definir los planes para el año venidero, informó la agencia noticiosa estatal KCNA.
Describió los desafíos de 2022 como «una gran lucha de vida o muerte» y planteó la «importante tarea de hacer un progreso radical en resolver el problema de alimentos, vestimenta y vivienda para el pueblo», según KCNA.
Ante la perspectiva de una crisis alimentaria, un especialista de la ONU en derechos humanos advirtió en octubre que los más vulnerables del país estaban «en riesgo de hambruna».
Kim, quien asumió el poder hace poco más de una década tras la muerte de su padre Kim Jong Il, indicó en la reunión partidaria que enfrentar la pandemia es una prioridad del próximo año.
Con información de Excelsior










