Hacia un Constitucionalismo Cultural en Chiapas

Roger Heli Díaz Guillén

Chiapa de Corzo, Chiapas

El viejo concepto de Cultura Nacional y Cultura Estatal que planteó el nacionalismo del siglo XIX y que se adoptó en la Constitución Política de México y Chiapas, es el parteaguas y subjetividad de la Cultura que se empodera a partir de la Multiculturalidad y apropiación turística comercial de Patrimonios Culturales y Bioculturales de los Pueblos Históricos, Pueblos y Comunidades indígenas, que otorgaron territorio y población al México de ayer y de hoy.

Sostiene el Dr. Raúl Ávila Ortiz, que la cultura y las culturas también definen la forma de Estado y afectan la forma de gobierno, tanto por la correlación entre pueblo multicultural y plural, por un lado, y gobierno democrático y representativo, por el otro, como por las relaciones entre poderes públicos que también incluyen principios multiculturales, interculturales y pluralistas. Por ello, se hace necesario que en la Transformación de la Vida Pública de Chiapas, las Legislaciones de Cultura y Turismo se alineen a un Constitucionalismo Cultural que rompa la ortodoxia conceptual del Derecho Nacional, incorporando la juridificación de categorías del Derecho Convencional e Internacional. Para tal efecto, el Dr. Raúl Vera Sánchez, plantea que la asignación monopólica de los significados de categorías conceptuales para explicar realidades, han determinado la construcción de mentalidades monoculturales, aspirando a un país monocultural con identidad Multicultural.

En 1995 fue redactada para la Unesco la “Declaración de Friburgo”, definiendo a la expresión “identidad cultural” como el conjunto de referencias culturales por el cual una persona, individual o colectivamente, se define, se constituye, comunica y entiende ser reconocida en su dignidad; por ello, el Constitucionalismo Cultural al que aspiramos los chiapanecos, no solo debe garantizar la Identidad como la continuidad del saber colectivo que promueve la pertenencia a un grupo social determinado, sino también tutelar los derechos humanos con dignidad e intervención social, garantizando el respeto a la Identidad Cultural y los Derechos originarios que de ella emanan, como condición para la paz, desarrollo humano, bienestar social y medio ambiente.

El Constitucionalismo Cultural, en una forma de gobierno democrático como el que se nos presenta, necesariamente debe transitar hacia una forma de Estado que considere y priorice la normativización y consecuente tutela constitucional integral y/o multidimensional de los derechos e intereses humanos, indispensables para la realización plena de los Ciudadanos del siglo XXI, construyendo una Nueva Ciudadanía.

La “Idealidad Homogénea Cultural” que aspiró el liberalismo y plasmó en las Constituciones en México, es un tema Legislativo que necesariamente debe revisarse en el marco de un Chiapas multicultural y plural; que como sociedad es más compleja y notoriamente diferente al resto del país.

¡Hoy son Tiempos de Cambio con Intervención Social!

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