Conejobús y el vicio de la corrupción

  • Las trampas provienen desde el gobierno de Juan Sabines Guerrero; aún se les adeuda a los concesionarios un total de 25 meses, es decir, más de 80 millones de pesos por el uso de 139 juegos de placas; Aquiles Espinosa García prometió pagar el 31 de diciembre pasado, pero no hay nada, se quejan 

Edén Gómez Bernal/Diario de Chiapas

El sistema de transporte “Conejobús” es sinónimo de corrupción y de irregularidades, desde su origen en 2010, cuando Juan Sabines Guerrero gobernaba el estado de Chiapas.

En ese año se llevó a cabo la inauguración del Sistema de Transportes Urbanos de Tuxtla S.A. de C.V., señalando que sería una innovación nunca antes vista, que sería de gran funcionalidad como de apoyo al cuidado del medio ambiente con el denominado “biodiésel”.

Este sistema de transporte sustituyó las rutas 1 y 2 de Tuxtla, con el ingreso de por lo menos 90 unidades, es decir, una inversión de más de 127 millones de pesos, y que tendría un impacto en servicio de por lo menos 70 mil usuarios.

Actualmente este sistema de transporte desapareció dejando al mismo número de usuarios con carencias en el transporte, así como a los dueños de las placas de las rutas 1 y 2, a quienes se les adeuda un subsidio que percibían desde que se les obligó a dar sus placas para el Conejobús.

Al mes de enero de este 2022 se les adeudaba un total de 25 meses, es decir, más de 80 millones de pesos por el uso de 139 juegos de placas.

Los socios han pedido el pago, aunque sea de forma parcial, ya que el mismo número de familias no han tenido este sustento desde hace dos años, lo que ha generado daños importantes en su vida.

MENTIRAS Y ENGAÑOS

Los socios del Conejobús han señalado al actual secretario de Movilidad y Transporte, Aquiles Espinosa García, como una persona que los ha engañado, y para ejemplo es que los ha traído desde el mes de mayo de 2021 con la promesa de pago, incluso en su comparecencia en el Congreso de Chiapas en el mes de diciembre les dijo que les pagaría el 31 de ese mes.

“Yo hablé con ellos y les dije que les vamos a pagar, quiero pagarles antes del 31, lo que yo hago es una gestión, no agarren pleito conmigo; hablen conmigo, por eso espero pagarles antes del 31”, se alcanza a escuchar en un diálogo que mantuvo con los socios, aunque de forma prepotente y altisonante.

Esto para mal de los socios, no sucedió, por lo que aún siguen en espera de su pago, porque afirman continuarán con esta lucha.

SOCIOS

Javier Clemente Hernández, socio del Conejobús, señaló que se tuvo una reunión con Julio César Vázquez Pérez, sub secretario de Egresos de la Secretaria de Hacienda, donde se comprometió a realizar un pago a más tardar en la tercera semana del mes de enero de 2022.

“Nosotros lo que queremos es que nos paguen los 25 meses y le dije que si en febrero sigue esto serán 26 meses y no vamos a decaer en nuestra lucha, y que disperse lo que se comprometió Aquiles Espinosa el 23 de mayo, que nos haría el pago de 12 meses, es decir, todo el 2020 que equivale a 36.5 millones de pesos”.

Hasta el momento dicho pago no se ha dado y los más de cien socios del Conejobús continúan en espera del dinero, que afirman les corresponde.

DERECHO A  TRABAJAR

Los propios socios han señalado que para que la deuda no siga creciendo, que les devuelvan sus placas y los dejen trabajar, porque deben buscar el sustento diario, ya que la mayoría de los socios son adultos mayores.

Martín Coutiño, socio de este sistema de transporte, mencionó que la legalidad los ampara, pues tienen los títulos de propiedad de sus placas.

“Nosotros tenemos un título de propiedad y un acta constitutiva, en donde se tienen varias cláusulas donde no se están haciendo valer nuestros derechos, donde señalan que es cuando la empresa se declaró en quiebra los concesionarios de la ruta 1 y 2 tienen el derecho de ejercer su derecho de concesionarios y no se han respetado”, dijo.

CEMENTERIO DE  “CONEJOS” 

Un cementerio de “conejos” es lo que se ha vuelto lo que un día fue el taller y base del Sistema de Transportes Urbanos de Tuxtla S.A. de C.V., mejor conocido como el Conejobús, esto derivado del fracaso de uno de los proyectos más promocionados, pero con poca funcionalidad.

Al poniente-sur de la capital del estado, se encuentra una “base”, o por lo menos eso fue en su momento y en la creación del sistema Conejobús, donde ahora es un espacio que alberga a decenas de unidades inservibles, quemadas, pintadas o hechas chatarras; a simple vista se pueden ver más de 40 unidades en este estado.

CONFIANZA

Aun cuando parezca increíble, debe haber confianza y esperar a que se ofrezcan soluciones, o por lo menos eso refirió el diputado local Rubén Zuarth Esquinca, presidente de la Comisión de Transporte en el congreso local, afirmando que esta Secretaría se ha caracterizado por la corrupción por la que se ha manejado, por lo que ahora hay que darle el voto de confianza a Aquiles Espinosa, en la modernización, Conejobús, concesionamiento, entre otros temas.

“Hay un secretario que conoce del tema y eso es importante, pues viene de ser sub secretario y ahora secretario, se va a analizar su trabajo, creo que es una persona profesional y seria, y vamos a trabajar para que el sector transporte dentro de nuestro campo de acción avance más”, puntualizó.

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