Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
La ONU crea confusión, al llamar a las variantes con los nombres de los coronavirus. En las variantes, el genoma viral presenta mutaciones, las del SARS Cov 2, productor del Covid19, son las siguientes:
La alfa se llama B1.1.7. La b es de Bretaña.
La beta es la b.1.351, una variante de Sudáfrica.
Gamma es la P.1, en Brasil.
Lambda en Perú, es la C 37. Llegó a México en agosto de 2021.
Delta es la B1.|6|7, surgida en la India.
De la Ómicron, reportada en Sudáfrica, antes ya había casos en los Países Bajos.
Existen otras variantes identificadas, denominadas ‘de interés’, pues no han provocado ni gravedad ni incremento de infecciones:
La Épsilon B1 EUA.427/9, Eta b.1 525 Nigeria, Iota B1.526, Kappa B.1.617.1, Lambda C 37 en Perú, Mu, Theta P .3 Filipinas y Zeta P.2 Brasil.
Las variantes del SARS Cov 2, ocasionan problemas respiratorios y digestivos, en algunas -no en todas- pueden tener complicaciones pulmonares.
La Organización Mundial de la Salud no es autónoma, depende de las decisiones de los organismos de salud de los EUA y la Unión Europea, predominando las decisiones políticas sobre las científicas y sociales; en consecuencia, la siguiente clasificación varía acorde a los intereses, no a la infectividad. Se llama variante ‘de preocupación’ (VOC) o una variante ‘de interés’ (VOI), variante ‘bajo monitoreo’ (VBM), variante ‘con grandes consecuencias’ (VOHC), en todos los casos, por sus siglas en inglés.
La infectividad y agresividad no disminuye, solo acaece que existe una nueva cepa que las desplaza, como han hecho los humanos en las invasiones históricas. No desaparecen los virus, pero son reducidos por que las nuevas variantes que se diseminan.
Concluyendo: las variantes de los SARS Cov2 Covid 19, llevan los mismos nombres en latín, que los diferentes coronavirus. Producirá confusión permanente, como denominar ‘cáncer’ a todas las formas de neoplasias malignas, a consecuencia del mal manejo de la primera etapa de la enfermedad.
Sin importar la variante, si se logra tratar bien en las primeras etapas, se reducirá a un problema del tracto respiratorio superior de leve a moderado. Si carece de autocuidado, se agravará.










