Marco Alvarado/Diario de Chiapas
El periodo de lactancia es importante para el desarrollo de buenos hábitos alimenticios; es, además de un vínculo entre la madre y el bebé, el fundamento para una nutrición variada a lo largo de la vida.
Para la nutrióloga especializada en alimentación deportiva, Karen Melissa Escobar Velasco, aprender a alimentarse no debe ser una resignación en la vida adulta, sino un estilo de vida que comienza en la niñez.
“La lactancia tiene muchos beneficios porque el bebé mejora su sistema inmunológico y la pandemia nos ha demostrado la importancia de cuidar este aspecto de nuestra salud, por eso es que la nutrición empieza desde este momento de la vida”
Al respecto, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), detalla que después del nacimiento del bebé, la leche materna es el único alimento que lo protegerá contra enfermedades.
Por los nutrientes y el compuesto que tiene, la leche materna disminuye el riesgo de enfermedades como la diarrea, gripa, infecciones, alergias, estreñimientos, cólicos, reflujo, obesidad, muerte súbita, diabetes, leucemia, entre otras; a largo plazo mejora el desarrollo intelectual, psicomotor y la agudeza visual.
Para la madre también aporta beneficios porque ayuda en la disminución del sangrado posparto y a la recuperación del tamaño normal del útero, coadyuva en disminuir el riesgo de presentar cáncer de mama y ovario, así como la osteoporosis, y aunado a los efectos físicos, tiene repercusiones económicas, porque significa un ahorro, al no necesitar ningún gasto extra en alimentación durante los primeros seis meses del recién nacido.
Este instituto de salud recomienda la lactancia exclusiva, alimentarlo únicamente de leche materna, desde el nacimiento hasta los primeros 6 meses de vida, y después de ese tiempo, y hasta los dos años, combinarlo con otro alimento.










