Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
Los grupos que se asumen como autodefensas surgen como una alerta de la violencia sistemática, cacicazgos y la presencia del crimen organizado en comunidades indígenas de Chiapas.
“Es una advertencia que se debe tomar en cuenta, desde el gobierno hasta la sociedad”, pues a decir de la investigadora de El Colegio de la Frontera Sur, Carla Zamora Lomelí, muestra el nivel de descomposición social que existe en todo el país.
En julio de 2021 se presentó la autodefensa El Machete, tras el asesinato del defensor de los derechos humanos, Simón Pedro; posteriormente salieron a la luz pública: ‘Gente de la selva’, ‘Fuerza Armada de Simojovel’, autodefensa de Altamirano; y Chenalhó.
Los grupos se presentaron en videos que circularon en redes sociales, “desorganizados y no tienen claras las reglas’’. Aparecen de manera difusa para actuar de muchas formas y al final no hay represalias, al no tener una estructura como la del EZLN.
No todos son de reciente creación, “y deben analizarse por separado”, agregó Zamora Lomelí.
Para el Comité Digna Ochoa con sede en San Cristóbal de Las Casas, es curioso que funcionarios hayan estado en la presentación de la autodefensa El Machete, como un mensaje claro de la postura de la autoridad.
“Y lo que se cuestiona es de dónde se obtiene el financiamiento para el arsenal que presumen los machetes. Autodefensas es un término militar, desde mi punto de vista”.
El grupo armado El Machete también enfrenta señalamientos por la desaparición de 21 personas. Un caso que, de acuerdo a los familiares, aún no es investigado porque son precisamente los integrantes, los nuevos representantes del concejo municipal.










