Si vives…
Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Te sientes y actúas como si lo hicieras en cámara lenta. Tus movimientos son normales. Quien te observa, tal vez te sienta apaciguado. Retornas a los sitios habituales previos a la pandemia, percatándote de sutiles cambios, cargando de singularidad la cotidianeidad.
Por qué se magnifico el SARS Cov 2, ocasionando la pandemia de Covid 19, a continuación se explica.
Existe desgaste.
Si no naces, no existe deterioro.
Naciste, es lógico existas.
Suena a trabalenguas.
No es así.
Simplemente no desea saber.
Es sencillo dejarse llevar como partícula aérea o acuática, depositando al azar la consecución de tu salud.
Explicándolas a consecuencias monitorizadas de esta pandemia. Mas no es la única vez que ha ocurrido, únicamente se está tomando conciencia que siempre ha sido así, desde el surgimiento de la vida hace 4 mil millones de años en el planeta que los humanos denominamos Tierra, Gaia, Planeta azul, debiendo ser también llamado Planeta Agua.
La humanidad actúa como parásito: al existir en demasía, consume sin permitir la recuperación del resto de la vida. El resultado es la desaparición de las especies, pretendiendo el consumo, poder, dinero, ignorándolo.
Resultando en la destrucción del equilibrio y la aspiración de enfermedades, multiplicadas por la concentración humana, resultando en carencia de higiene, cultivo del hedonismo cargado de lasitud, cultivando como nunca el sobrepeso extremo; y a nivel bioquímico, las alteraciones metabólicas mortales son la base del daño vascular y tormenta de citoquinas, desembocando en la destrucción alveolar y carencia de oxígeno para la respiración celular.
El daño celular ocasiona el tisular, al llegar al extremo se ocasiona el estado de shock: es el fallo sistémico de todos los órganos, provocando la acumulación de metabolitos dañinos para la vida y al final la destrucción total y el fin de la vida.










