• Refuerzan GN y policía estatal la seguridad al sur de Tapachula, donde cientos de migrantes esperan sus documentos; comerciantes y vecinos afectados piden que no se les entreguen papeles ni se consientan sus actos
José Cancino / Tapachula
Vecinos de la colonia Procasa, situada a un costado de las oficinas de regularización migratoria en Tapachula, pidieron mano dura contra los migrantes que el pasado martes vandalizaron el perímetro.
Mientras que algunos lugareños alrededor del callejón donde se localiza esta oficina del Instituto Nacional de Migración (INM), señalaron que no puede haber tal intromisión por parte de extranjeros que lo único que buscan es desestabilizar.
“No es posible que vengan y se quieran meter a la fuerza, estamos de acuerdo que quieren permisos, pero así no son las cosas, deben respetar las leyes”, expuso Leticia Rodas.
Por su parte, Araceli Ramírez, habitante de Procasa, expuso que ya no se debe otorgar papeles a quienes provocaron los disturbios, ya que exigen sin comportarse ni respetar a los mexicanos.
“Nosotros estamos en la frontera sin ley y es culpa del gobierno que dijo que vinieran todos, pero los que estamos sufriendo somos los que vivimos en Tapachula”, aseveró.
La agresión con piedras a la Guardia Nacional provocó que varios comerciantes terminaran con afectaciones a su economía al resultar con daños en sus estructuras y demás.
TENSIÓN
Luego del enfrentamiento que originaran personas migrantes el pasado martes, afuera de las oficinas de regularización migratoria en Tapachula, la Guardia Nacional reforzó la seguridad en la zona sur de esta localidad limítrofe con Guatemala.
Cientos de migrantes esperan por un permiso de tránsito libre que les permita avanzar por México, pero según el Instituto Nacional de Migración (INM) la mayoría de los solicitantes no cumple con los requisitos para otorgarles tales papeles.
Esta situación llevó a que después de varios días de protestas, los extranjeros en su mayoría haitianos, intentaran ingresar a este inmueble, pero se toparon con una barrera de elementos de la GN, que en todo momento intentaron contener a los internacionales.
En respuesta, los migrantes arrojaron piedras y causaron daños a vehículos y viviendas aledañas. También incendiaron neumáticos para impedir visibilidad en el sector.
Tras varias horas, los extranjeros fueron replegados y en el sitio fue interrumpida la circulación vehicular ante el inminente peligro de resultar lesionados automovilistas.
El altercado terminó con una decena de lesionados y caos en la zona sur de la ciudad.
Este miércoles, la seguridad ha sido reforzada y agentes de la Policía Estatal Preventiva (PEP), antipandillas y granaderos han llegado al lugar para resguardar la zona e impedir un nuevo episodio de violencia.
Miembros de la Guardia Nacional permanecen en el callejón que conecta hasta el área del INM, sin permitir el ingreso o salida de personas, ya que por el riesgo dicha oficina cerró sus puertas y puso a salvo a los agentes migratorios.
En Tapachula, sectores sociales y empresariales reprobaron la acción de los migrantes, que causó zozobra en una de las zonas con mayor flujo comercial y social de la ciudad.
Los migrantes se han asentado en este punto donde convergen negocios locales, restaurantes, escuelas y hasta hoteles, por lo que ciudadanos han exigido al gobierno mexicano una pronta solución a esta problemática que torna inseguro el sector.
Al menos 600 extranjeros están a la espera al sur de la ciudad de noticias por parte de la autoridad migratoria, que ha condenado las agresiones en contra de sus elementos y guardias nacionales que resultaron lesionados.










