Ligando el ayer con el hoy
Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]
Siempre, las circunstancias hacen variar el tiempo de aparición de los artículos por los hechos actuales. Retorno al Siglo XXI para ser oportuno y coherente con la cotidianeidad.
El 10 de febrero de 1821 se dio ‘El Abrazo de Acatempan’ y de ahí terminó siendo el 24 de febrero, Día de la Bandera Nacional.
La Independencia de la Nueva España fue firmada y declarada el 27 de septiembre de 1821. Por parte de la Nueva España, Agustín de Iturbide; y por el reino de España, Juan de O’Donojú.
Hasta el 28 de diciembre de 1836, a través del tratado de Calatrava, la reina Isabel II de Borbón reconoció la independencia Nueva España, que ya se llama Estados Unidos Mexicanos. Su nombre así fue sugerido por Joel Poinsett, embajador de los Estados Unidos de Norteamérica.
EUA, desde su independencia aparece como componente de todos los moles. Léase de los deseos de poder y el ejercicio del mismo en todo el mundo.
Donetsk y Lugansk, son dos pequeñas repúblicas que se independizaron de Ucrania y han sido bombardeadas, invadidas por mercenarios enviados desde Ucrania, como lo fue en los Estados Unidos Mexicanos en 1829, por el Brigadier Barradas en Tampico. Cada pueblo debe ejercer su soberanía.
Ni Ucrania, ni la Unión Europea y sus miembros, ni mucho menos Estados Unidos, puede decir que se encuentra en derecho de bombardear y utilizar mercenarios para desestabilizar el país.
Deseo que se detenga sus injerencias.
Maneras de defensa en las lesiones causadas por modelos 1008 a la época los integrantes de la OTAN, no dijeron nada de las revoluciones y derrocamiento de gobiernos en toda la costa africana mediterránea, ni en lo que denominamos Medio Oriente.
Esperamos que se respete la autodeterminación de los pueblos, como finalmente se terminó respetando la Independencia de México.
Ucrania, EUA y Unión Europea, deben reconocer como repúblicas a Donetsk y Lugansk, y dejarlas de nombrar ‘regiones separatistas’. Sus recursos y geopolítica los hace ocuparse no por humanitarismo, sino por depredación de recursos.
Por eso, cuando China ocupó el Tíbet, no protestó Europa, ni EUA: no había nada de qué apropiarse (Mecano, Canción: Dalai Lama, 1990).










