- Sostiene que la reforma eléctrica 2022 da prioridad a la energía hidroeléctrica, es decir: Pone primero a Chiapas
Marco Alvarado/Diario de Chiapas
Si no se corrige la Reforma Eléctrica del año 2013, para el año 2029 la Comisión Federal de Electricidad (CFE) solo producirá el 16 por ciento de la energía “y será el fin de la independencia energética de México”, aseguró Zoé Robledo Aburto, durante la Asamblea Informativa sobre la Reforma Eléctrica que se realizó este domingo en el embarcadero de la presa Chicoasén, organizada por las asociaciones civiles Jubilados del Sector Eléctrico de Chiapas (JUSECH), Jubilados y Pensionados de Chiapas, la Asociación Nacional de Jubilados Electricistas (ANJE), Federación de la Seguridad Social para Jubilados y Pensionados de la República Mexicana ((FSSJPRM) y por trabajadores en activo de la sección 30 del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM).
El director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) compartió la preocupación por los efectos de la reforma aprobada en 2013, y que hoy está en el centro de la discusión de los legisladores federales, para revertir lo que en su opinión es “un camino para la privatización de la CFE, debilitando a la industria eléctrica nacional”.
Durante su participación en el evento, al que asistieron diversos personajes de la política estatal y federal, así como decenas de presidentes municipales, advirtió que está en juego la seguridad energética, además de que no se cumplió la promesa de tener tarifas justas.
“Antes de la reforma de 2013, CFE producía 63 por ciento de la energía eléctrica y los privados 37 por ciento. ¿Cómo se volteó ese marcador? Hoy los privados producen 61 por ciento y la CFE 39 por ciento”.
GOLPE A CHIAPAS
Según Robledo, lo aprobado en 2013 fue también un golpe para Chiapas, porque a pesar del coste humano y económico que representó construir las hidroeléctricas, privilegiaron “la producción de energía nuclear, luego la solar, luego la eólica, luego la geotérmica, luego el gas, y al final, las hidroeléctricas. En otras palabras, se despachan primero las centrales privadas y dejan fuera a las centrales de la CFE”. Las consecuencias fueron pérdidas millonarias para la CFE porque optaron “por poner al final a la CFE; a Chicoasén, La Angostura, y a Chiapas, pero ya hemos dicho que Chiapas no va a ser otra vez, nunca el último lugar. La reforma pone punto final a ese atraco”, aseguró.
Durante su participación, recordó también la relación entre la CFE y el IMSS, que nació de un acuerdo firmado en 1978 “mediante un convenio de incorporación y desde entonces, los de la CFE son hombres y mujeres que gozan de seguridad social”.
“Por supuesto que hay muchos pendientes y por supuesto que hay muchos rezagos y por supuesto que también al IMSS lo empezaron a disminuir, y a debilitar para empezar a privatizarlo, eso se acabó, eso se acabó y estamos en eso”.
Informó que actualmente 97 mil trabajadores de la CFE y sus familias, así como 30 mil pensionados y familiares de los pensionados, son parte de la familia del Seguro Social, a quienes reconoció porque durante los años de pandemia han arriesgado su vida “eran de los trabajadores esenciales, como los médicos y las médicas, como los enfermeros y las enfermeras, también salieron a seguir trabajando para que no le faltara electricidad a México”.
En Chiapas se han realizado estas asambleas informativas en 20 municipios, en las que han participado legisladores locales, federales y funcionarios afines al partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).











