Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Luego de lo ocurrido el 5 de marzo en un partido de fútbol en la Ciudad de Querétaro, el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, consideró que debería analizarse la venta de alcohol en los estadios y, si no es posible prohibirlo por los intereses que genera la industria, al menos sí encontrar una justa medida, aunque hizo un llamado directo a los aficionados “para que no olviden que se trata de un deporte, y no de un enfrentamiento contra el otro”.
Comentó que los aficionados no deben contribuir a crear del fútbol un deporte asociado a la violencia, en lugar de ser un momento de convivencia, “también los equipos deben regular el tema de las barras, de las porras, que deberían estar para alegrar los encuentros, en lugar de ser elementos de confrontación”, expresó.
Se unió a lo expresado por la Conferencia del Episcopado Méxicano (CEM), que consideró lo ocurrido como hechos atroces protagonizados por aficionados de ambos equipos, quienes perdieron toda cordura y con una violencia salvaje desataron fuertes enfrentamientos, ocasionando diversas víctimas, tal como se pueden observar en las imágenes que circulan en las redes sociales.
También en cuanto al exhorto a los clubes deportivos, a las autoridades y a la sociedad civil para hacer del fútbol y de cualquier deporte, una oportunidad para crear espacios de integración y no de enfrentamiento. Reconstruyendo el tejido social, tan dañado y necesitado de diálogo, respeto, comprensión y tolerancia.










