El Universal
Un equipo de nueve científicos que estudia la temida Brecha de Guerrero zarpará este sábado en el buque oceanográfico El Puma a esa zona sísmica marítima para averiguar cuál es el riesgo de que se produzca un gran terremoto.
Los nueve científicos y el equipo de apoyo, que incluye a un reportero de la agencia de noticias Efe, pasó las pruebas de la covid-19 aislados durante unos días en un hotel de Mazatlán (estado de Sinaloa, oeste) para asegurar que ninguno de los viajeros a bordo del buque está contagiado.
La expedición incluye a ocho científicos de la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM) y uno de la Universidad de Kioto, liderados por los sismólogos Víctor Manuel Cruz Atienza y Yoshihiro Ito.
El objetivo fundamental del equipo de científicos es recoger los sismógrafos que han medido la actividad de la Brecha de Guerrero y que debieron haberse rescatado en 2020, pero el estallido de la pandemia de la covid-19 hizo imposible organizar la expedición con anterioridad.
La actual actividad sísmica de la Brecha de Guerrero y los más de 120 años transcurridos sin un terremoto de consideración en esta área de 160 kilómetros de longitud mantiene en estado de alerta a los especialistas.










