Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
Aunque la Reforma Eléctrica está bien planteada “no será tan fácil echarla andar en México porque hay intereses internacionales pesados que se oponen”, consideró Antonino García García, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo, con sede en San Cristóbal de Las Casas.
Recordó que la élite empresarial mexicana que se benefició de las privatizaciones pasadas con Pemex (Petróleos Mexicanos) y la CFE (Comisión Federal de Electricidad), no permitirá la entrada. Por ello la inversión extranjera directa cayó en varios rubros: minería, hotelería, Pemex, CFE, entre otros.
“Esa inversión está asegurada vía Tratado de Libre Comercio, ahí está el gran detalle”. Entonces los gobiernos permitieron la entrada a decenas de empresas particulares e incluso consorcios internacionales, asociados con capitales nacionales privados de Alemania, Francia, Inglaterra, y en América con Estados Unidos.
“Vemos el caso de la empresa española ‘Iberdrola’, y en el ‘tijereteo’ que pusieron, era que, por encima de la producción de la CFE, comprarían electricidad privada, es decir, si había capacidad instalada en las presas de Chiapas, y los eólicos funcionaban, no metías electricidad de las hidroeléctricas estatales, o de las plantas térmicas que utilizan, o con biocombustible o con combustibles fósiles”.
Explicó que, si CFE tenía una capacidad instalada de termoturbinas a nivel nacional, la paraban y les daban preferencia a las privadas, “entonces ahí, la capacidad que tenía el país, se veía afectada, porque primero eran las privadas; de alguna manera se negoció con estas empresas”.
Ante este panorama y para que se eche andar la Reforma Eléctrica planteada, Antonino García recomendó “armarse” de buenos cuerpos jurídicos incluso de carácter internacional para saber cómo contrarrestar todas las demandas que se vendrían al implementarla.
“Y no solo se trata de la energía eléctrica, porque de alguna manera vendrán muchas presiones para México, hay demasiadas formas, como el cierre de la frontera: te presionan un mes, dos meses, te hacen ese impacto económico, hasta que cedas a lo que ellos quieren, a esos grandes capitales, y te truenan”.










