Alma de niño
Carlos Castro/Diario de Chiapas
Para muchas personas tener “alma de niño” se les hace raro, criticando tus gustos o forma de comportamiento. Esos personajes que te “califican” como inmaduro e irresponsable, tienen una vida llena de rencor o traumas que no los deja en paz. Por eso, ven mal a una persona que ve series infantiles o que “tararea” alguna melodía en las fiestas.
Buscar darle un equilibrio a tu vida diaria no ha sido fácil para muchos, ya que lidian con trabajo, presión social y retos por cumplir, o sea, se la pasan buscando respuestas o caminos para alcanzar el éxito, llegándose a olvidar de ellos mismos; de sus gustos, alegrías y demás, que despierta una sonrisa en sus rostros.



El dejar el maletín de trabajo para tomar el control de un vídeo juego o sentarte anime o caricatura que más te gusta no te hace una mala persona, menos te aleja de tus obligaciones, al contrario, es una satisfacción que solo tú sientes y te hace estar tranquilo, pero algunos no lo ven así. Creen que por ir a una convención de anime vestido de tu personaje favorito es inmadurez, lo que no saben, es que ellos están atados a sus emociones, que jamás se arriesgan a nada, encerrándose en su “burbuja”, la cual está bien sellada por la arrogancia o falta de decisión.
Aquel que te llegue a dar un consejo sin haber tenido una experiencia igual, nunca lo escuches. Aquel que se la pasa burlándose de tus gustos o decisiones, nunca lo vuelvas a ver. Jamás permites que un pequeño “chiste” de burla te haga sentir mal o que apague tu alma de niño.
En este mes del niño y la niña, no dejes de ser divertido con tus pequeños o amigos, quienes te siguen el ritmo de cada gusto, siendo tu “tribu” principal para tener aventuras que quedan marcados en el corazón.
Personas que no aguantan ver tu personalidad y estilo, dales su distancia. Así tengan el dinero del “mundo” jamás comprenderán tu sentir al comportarte como un niño de ocho años; que ilusiona ver un nuevo capítulo de su anime favorito o que se compra un combo en el cine para disfrutar de una película infantil.
Nunca le des la espalda a tu niño interior. Si ves la oportunidad de jugar, aprovéchala, en estos tiempos ya no hay espacio para esos lujos emocionales.
¡Al que le quede el saco!










