Jorge Éver González Domínguez
Chiapa de Corzo, Chiapas
Como propuesta para otorgar la medalla Franco Lázaro Gómez Hernández, la Comisión de la Crónica Municipal de Chiapa de Corzo, tuvo a bien presentar el proyecto al Honorable Ayuntamiento Municipal que retomó de inmediato, apostándole a la cultura.
Y de acuerdo al Acta de Sesión Extraordinaria de Cabildo No. 040 bis de fecha 10 de febrero del presente año, el H. Ayuntamiento convocó a todas las personas originarias de Chiapa de Corzo, distinguidos por su Arte o Virtud en grado de Eminente, a participar para ser merecedor o merecedora de la medalla de honor Franco Lázaro Gómez Hernández, consistente en una medalla de oro puro y un estímulo económico.
El cabildo se reunió como Comisión de Postulación, para deliberar a quién se le daría el premio de las propuestas existentes al cerrar la fecha de la convocatoria.
Fue así que luego del análisis pertinente, se otorgó la medalla de honor al artista plástico Francisco Hernández Pérez, artista que ha dado a Chiapa de Corzo, reconocimiento y prestigio.
El evento se efectuó este martes 19 de abril a las 6 de la tarde en el templo San Sebastián, en acto solemne de cabildo.
El presidente municipal, contador Leonardo Cesta Ramos, fue quien impuso la medalla al artista visual conocido y reconocido por la sociedad chiapacorceña.
Entre distinguidas personalidades presentes en el ámbito cultural, se impuso la medalla Franco Lázaro, y entre los discursos estuvo el del primer regidor Lic. Rubiel Gamboa Munza, que al intervenir dijo: “Tenemos que reconocer la grandeza de la gente, porque cada uno de ellos representa a un Chiapa multicultural, donde se convive con nuestro pasado y futuro.
La medalla nació en el seno de un gobierno incluyente, se fecundó en la idea de transformar a nuestro pueblo en la casa común.
Hoy no solo celebramos la condecoración de la medalla, también celebramos las iniciativas ciudadanas; tal es el ejemplo de la crónica municipal, que tuvo a bien solicitar que este año se declarara Centenario del Natalicio de Franco Lázaro Gómez Hernández”.
Sumamente emocionado, el galardonado agradeció la distinción entre palabras entrecortadas y la humedad de alguna lágrima.
La ceremonia terminó en un mar de fotos y la primera medalla cumplió su cometido en el cuello del artista.










