- Con más de 131 mil nuevos trámites en el 2021, 220% más que en 2020, México se convirtió en el tercer país en el mundo en recibir más peticiones de refugio
Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
Con más de 131 mil nuevos trámites en 2021, 220 por ciento más que en 2020, México se convirtió en el tercer país en el mundo en recibir más solicitudes de asilo, de acuerdo con el Informe de Resultados 2021 “Protección y soluciones en pandemia”.
La documentación de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) muestra que el mismo año el país sufrió simultáneamente tres presiones diferentes en términos de movimientos de población: en el sur, en el norte y el desplazamiento interno.
En la presentación del informe, Andrés Ramírez Silva, titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), destacó el desafío gigantesco que enfrenta México con el tercer lugar de países con mayor número de solicitudes, “no sabemos a dónde vamos a llegar, el flujo continúa incrementándose. Es incesante”.
Durante el primer trimestre de este 2022 incrementó 31 por ciento más solicitantes de asilo que en el mismo periodo, pero de 2021. Incluso, Acnur reconoce en el informe que el programa de asistencia alcanzó tal magnitud que superó su capacidad de registrar y evaluar estos casos de manera oportuna.
“Se ha roto el récord todos los años”, en el contexto de los diferentes grupos en movilidad humana en el mundo. Pero el tema se vuelve mayúsculo, dijo, con el tema de la guerra entre Rusia y Ucrania.
DESAFÍO
El estudio de Acnur también da cuenta de las tres presiones simultáneas que enfrentó México en movimientos de población: en el sur, norte y al interior del país con el desplazamiento interno de casi 29 mil personas de 10 estados mexicanos.
Fueron desplazadas internamente en episodios masivos, según la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, casi tres veces más que en 2020. Las principales causas fueron la violencia criminal en estados como Chihuahua, Michoacán, Guerrero y Sinaloa, y los conflictos intra e intercomunitarios en Chiapas y Oaxaca. Situación que se une al desafío de la movilidad humana en México.










