Marcharon para pedir que se reabran carpetas de investigación en casos donde los agresores de sus parejas gozan de cabal libertad
Jeny Pascacio/Diario de Chiapas
“La Fiscalía de Chiapas no hace su trabajo”, dijo Margarita Zenteno, mamá Paulina Gómez Zenteno, asesinada en Tuxtla Gutiérrez, al tomar el micrófono en el mitin frente a Palacio de Gobierno, tras finalizar la marcha convocada a nivel nacional contra la violencia feminicida.
La médica Paulina de 33 años fue encontrada sin vida en su departamento el 21 de diciembre de 2019. Desde entonces, la búsqueda de justicia de Margarita se convirtió en un calvario por la falta de perspectiva de género en las Fiscalías y discriminación por parte de derechos humanos.
“Me causa tremendo dolor el caso de Debanhi y me pongo a pensar en la angustia que sintió ella, que sintió mi hija, todas”.
Margarita y otras madres, familiares y allegados a las víctimas de feminicidio encabezaron el contingente pacífico que partió del Parque Bicentenario. Previo a su inicio, una de las organizadoras informó sobre protocolos de seguridad, el botiquín de emergencias y recordó que la protesta sería separatista (sin participación de hombres, solo en infancias).
En el recorrido no hubo incidentes. “Como no hubo pintas no estaremos en las noticias”, se escuchó entre las participantes.
Las filas de mujeres se extendieron por los dos carriles del bulevar Belisario Domínguez y la Avenida Central, pero los patrullajes insistentes e invasivos de la Policía Municipal motorizada incomodaron a mujeres periodistas que caminaron por las orillas, así como al grupo de seguridad de la manifestación.
NADIE VOLVIÓ A PRONUNCIAR SU NOMBRE
“Hace seis años mataron a mi hermana Yuri Lisseth Méndez Trejo, enfermera de 21 años. Necesitamos que el Estado haga su trabajo, hoy la Alerta de Género nos sigue debiendo”, dijo Itzel Molina Trejo.
El 24 de noviembre de 2016, Yuri fue hallada sin vida en el interior de una bolsa negra. Uno de los feminicidas fue detenido por la lucha incansable de la familia que acompaña todas las marchas contra la violencia hacia las mujeres que se realizan en la capital de Chiapas.
Para Itzel ningún gobierno trabaja por las mujeres, “no necesitamos que se tomen la foto ni que los 25 de cada mes con un oficio les exijan vestirse de naranja, necesitamos garantías de seguridad.
Ni todas las marchas me van a devolver a mi hermana, pero la lucha que tenemos mi familia y yo es para que ninguna familia pase por esto”.
El 27 de agosto de 2021, la activista animalista Adriana Vera, fue asesinada a golpes por su pareja en Chiapa de Corzo. Compañeras activistas de Adriana señalaron que la Fiscalía General de Chiapas dio carpetazo a la investigación y por posible suicidio.
“Nadie volvió a pronunciar su nombre. Exigimos que la recuerden porque ese tipo (el feminicida de Adriana) está con su nueva novia por ahí y ella puede ser la siguiente”.
¡LAS MUJERES DE CHIAPAS TAMBIÉN CONTAMOS!
El comunicado de la movilización enfatizó sin eufemismos en la realidad: “nos están matando, violando, mutilando, torturando, empalando, embolsando, desapareciendo, ‘suicidando’, enterrando vivas, vendiendo, y que la Justicia no llega, que la Justicia no se ve, que la Justicia en nuestro Estado no existe”.
El panorama de las mujeres que habitan territorio mexicano es desolador, se escuchó en la lectura del mismo texto antes de pronunciar a los casos que se contabilizaron de posibles feminicidios solo en abril: Amada y la menor de edad de iniciales J.P.R. de Frontera Comalapa; la no identificada de Tapachula; Esperanza 70 años de Comitán; también a Angelita de Huixtla; además de la no identificada encontrada en la colonia Nueva Jerusalén de Tuxtla Gutiérrez.
“Solicitamos al Poder Judicial del Estado que atiendan la situación jurídica de las mujeres privadas de su libertad que se encuentran recluidas en nuestro estado. Exigimos nuestra seguridad. Es un derecho que nos corresponde que sea cumplido; que los feminicidas, golpeadores, violadores, acosadores, pedófilos y hostigadores sexuales dejen de pisar las calles y se les dicte auto de formal prisión”, exigieron las mujeres la tarde del domingo.
La movilización a nivel nacional se dio a partir de los seis hallazgos de mujeres sin vida por el caso de Debanhi y la presentación del informe del Comité de la ONU Contra las Desapariciones Forzadas que menciona a Chiapas entre las entidades donde la desaparición de mujeres supera ampliamente el promedio nacional con 60 por ciento, en su mayoría casos de niñas y adolescentes de 10 a 19 años.
El Observatorio Feminista contra la Violencia a las Mujeres de Chiapas registró de enero a abril del 2022, 55 muertes violentas de mujeres, 7 feminicidios en grado de tentativa, 69 mujeres y niñas desaparecidas, 106 denuncias de violencia y 38 casos de violencia sexual.










