Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.

Jorge Éver González Domínguez aepchchiapas@alex

María del Carmen Mondragón Valseca (Nahui Olin)
“La mujer más libre”

Carmen Mondragón nace en la ciudad de México en 1893 y muere en 1978, hija de Manuel Mondragón -ingeniero de artillería y armas del gobierno de Porfirio Díaz- y su madre Mercedes Valseca; quinta hija de siete hijos de la pareja.
Nahui Olin es una mujer que aportó a la historia, literatura, poesía y pintura, la mujer más libre para expresarse en todas sus facetas en las artes y en una época importante para el México posrevolución, además de haber sido la mujer parteaguas en el feminismo.
Mujer mito y leyenda, por haber conjugado a lo largo de su trayectoria genialidad, liberación, pasión, rebeldía, escándalo, belleza deslumbrante, mística, sensualidad, erotismo, carácter firme, impulsiva, son muchos los calificativos que le atribuyen.
Ingenua y libre, por no permitir que la sociedad moldeara su vida y forma de ver su momento histórico; no se sentía cómoda, incluso se sentía insatisfecha, es como la relegan en el olvido, en forma de castigo según la sociedad conservadora. Sus aportaciones y las facetas de una mujer tan brillante y valerosa, para poder trasgredir la sociedad de su momento.
“Carmen Mondragón -decía José Emilio Pacheco- era una mujer controvertida de la primera mitad del siglo XX,” otros también la calificarían como anti religiosa, pese a haber estudiado en el Colegio Francés de San Cosme en Francia y donde sus maestras eran monjas…
Nahui Olin compartió momentos bohemios con Dolores del Río, Guadalupe Marín, Antonieta Rivas Mercado, María Teresa Montoya, Frida Kahlo, Tina Modotti, Lupe Vélez, María Izquierdo, José Vasconcelos Calderón, Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, entre otros.
Nahui Olin se expresa a través de la pintura, se dibuja así misma, se autorretrata para conocerse; sus ojos verdes, expresivos y seductores, siempre destacaban en cada cuadro. El colorido expresa una sensualidad infinita y el candor más ingenuo. En sus últimos años, enferma y muere el 27 de enero de 1978, sus restos descansan en el panteón Español en la Ciudad de México. La conducta de esta extraordinaria mujer, se manifestaba a favor de la reivindicación de la mujer.
“Mi nombre es como el de todas las cosas, sin principio ni fin y sin embargo, sin aislarme de la totalidad por mi evolución distinta en ese conjunto infinito, las palabras más cercanas a nombrarme son Nahui Olin. Nombre cosmogónico, la fuerza, el poder de movimiento que irradian luz, vida y fuerza”.
Hija de su tiempo y no de sus padres, se movió con los cambios históricos, culturales, arte y visión de los nuevos tiempos de su época, que generarían en México y en otras partes del mundo, cambios significativos en la sociedad posrevolucionaria: el salto al llamado modernismo, en el que este tipo de mujeres se integrarían al mundo en todas las áreas y disciplinas.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *