Mujeres buscadoras de 24 entidades y tres países de Centroamérica salieron a las calles para exigir justicia y presentación con vida de sus hijos desaparecidos en México.
Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
Con fuertes consignas, pancartas, lonas y playeras con imágenes de miles de personas desaparecidas, las madres buscadoras de todo el país y de Centroamérica integraron la Marcha de la Dignidad Nacional en la que llamaron al presidente Andrés Manuel López Obrador a atender esta crisis con una política nacional en la que sean tomadas en cuenta.
A las 6:30 horas del Día de las madres, una comisión acudió a la conferencia matutina para entregar al presidente una carta, pero éste se negó a atenderlas. Las madres cedieron el documento al subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población, Alejandro Encinas, que recibió acompañado de la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Karla Quintana, a las afueras de Palacio Nacional.
Pasadas las 10:00 horas, la Marcha de la Dignidad Nacional salió del Monumento a las Madres para dirigirse al Ángel de la Independencia. En el camino las consignas –al igual que la lucha– no se cesaron: ¡Ahora, ahora, resulta indispensable, presentación con vida y castigo a los culpables!, ¡10 de mayo no es de fiesta, es de lucha y resistencia!, ¡dónde están, nuestros hijos dónde están!
Después de recorrer Paseo de la Reforma, el ‘Movimiento por nuestros desaparecidos en México’ que integran más de 80 organizaciones de 24 entidades y tres países de Centroamérica, leyeron la carta que López Obrador se negó a recibir.
LA CARTA
Las madres buscadoras reconocieron los esfuerzos impulsados por el gobierno en conjunto con las familias, “sin embargo, estos no han sido suficientes para erradicar las desapariciones y sobre todo para encontrarles”.
Reiteraron que se necesita una verdadera política nacional de atención y prevención de las desapariciones encabezada por el presidente, quien debe garantizar un trabajo coordinado y constante con las instituciones correspondientes.
“En este día que hemos de resignificar el ser madres y sin nada que festejar al permanecer nuestros hijas e hijos desaparecidos, le hacemos una atenta solicitud para establecer una reunión de diálogo con nosotras”, reza el texto.
Para fortalecer y construir de manera conjunta la mencionada política nacional, debe avanzar, por ejemplo, en el funcionamiento efectivo de la Ley General en materia de desaparición; y para atender “grandes pendientes” como la instalación del Sistema Único de Información Tecnológica e Informática y la creación del Banco Nacional de Datos Forenses.
El Movimiento por nuestros desaparecidos en México mencionó la importancia de avanzar en el cumplimiento de los compromisos y recomendaciones como las enviadas por el Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada.
Por separado, las colectivas de madres hicieron énfasis en la seguridad para quienes se dedican a estas búsquedas y recordaron a las madres que perdieron la vida durante el doloroso proceso de investigar el paradero de sus hijos e hijas.
En este tenor destacaron la coordinación interinstitucional entre los órganos que integran el Sistema Nacional de Búsqueda, pues la nueva Ley de la Fiscalía General de la República “diluye el papel y la responsabilidad de dicho organismo como parte de este sistema”, agregó el Movimiento.
Hicieron un llamado al Estado mexicano para atender las demandas y a la sociedad a sumarse a la lucha. Las madres seguirán tomando las calles y ocupando los espacios que sean necesarios para hacer valer sus derechos, “si la pandemia no nos detiene, nada nos detendrá”.
A la Marcha de la Dignidad Nacional se unió la Caravana del Movimiento Migrante Mesoamericano, integrada por 47 madres de Guatemala, Honduras y El Salvador que buscan a sus hijos desaparecidos durante la ruta migratoria en México.
Las madres centroamericanas llegaron a este país entrando por Suchiate, Chiapas, el pasado 1 de mayo y este 10 se despiden nuevamente, para continuar la búsqueda por medio de representantes, de manera virtual y a través de proyectos para que sus familiares sean tomados en cuenta.










