Papel, tinta y verso…

Enrique Flores Amastal Ciudad de México

Nosotros y las sombras
Nosotros somos la sombra
cuando amamos fantasmas.
Recorro tu cuerpo
y miro tus ojos;
estos no son tuyos
son del universo.
Tú no estás, eres otra
diferente, fantasmal,
eres mi propia angustia
y la soledad que busco en ti
sabiendo que va conmigo.
Tu vientre, paraíso incomprendido
generador de guerras,
lucha de vida y muerte
pero tibia y sensual.
En las noches de insomnio
con la luna llena
el universo conspira
con el amanecer.
Las sombras se disuelven,
los fantasmas se ocultan
solo quedamos tú y yo.

Juegos
Juegos, juego por jugar
para olvidar que el tiempo no perdona.
Mi reloj de vida
se inició un 15 de julio del 48,
desconozco cuándo su pila
estará vacía, fría, impersonal,
las manecillas dibujarán ángulos
no sé si agudos o equiláteros,
ignoro de cuántos grados sean,
pero para entonces
nada ya tendrá sentido.
Solo es un juego;
los astros juegan con nosotros,
aun no sé cómo son,
dicen que la música es su lenguaje
pero esa música no la escucho.
Tu juego es similar al mío
y nuestros aros se juntaron un tiempo.
¿Cuánto durará? El necesario
para volver al olvido.

Enrique Flores Amastal

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