Una vida con vida…Alberto López Gómez, diseñando su vida
“Este proyecto me ha costado mucho, no te dejan trabajar, por la perJorge Éver González Domínguez/Chiapa de Corzo, Chiapas
Nace en el paraje Juxto del municipio de Magdalena Aldama, Chiapas en 1988, hijo de Agustín Gómez Santiz y de Margarita Gómez.
Termina su secundaria en su pueblo natal y, al quedar viuda su madre con siete hijos, surge la necesidad de ayudar para el gasto familiar.
Veía a su madre tejiendo todos los días y descubre que podría incidir en la actividad textil para apoyar a la economía familiar y fue ella quien le enseñó todos los secretos del antiguo arte del telar de cintura, una técnica prehispánica que algunas comunidades indígenas de México han perpetuado hasta nuestros días.
Este trabajo es una tradición artesanal de su pueblo e insertó todo su talento en cada una de sus prendas, la historia y saberes ancestrales de su cultura.
Fue entonces que realiza un huipil ceremonial en el que tejió al “Señor de la Tierra” junto a las cruces de las iglesias, árboles inclinados, serpientes y los cuatro puntos cardinales.
El camino que decidió tomar un día Alberto, cambiaría para siempre la cosmovisión del mundo del
diseño.
Llegar al éxito no ha sido nada fácil, romper paradigmas en unacultura asentada en las tradiciones
paternales y machistas, le ha costado esfuerzo doble.
En una plática nos dice:“Este proyecto me ha costado mucho, no te dejan trabajar, por la per cepción que tienen que solamente las mujeres pueden tejer.
Siento que tengo como meta que vean que los hombres también pueden realizar este trabajo, al final si los jóvenes aprenden a trabajar el telar de cintura, pueden ayudar a sus padres en la economía, necesitamos que sea un poco equilibrado también.
Mi trabajo es una responsabilidad social sobre todo ahora que veo que muchos jóvenes han aprendido este oficio”.
Esta historia de vida se convierte en un parteaguas del diseño, no solo en Aldama sino en todas comunidades originarias de México.
El diseñador alza su voz: “Habría que apoyarnos entre todos, orientar a sus hijos que no importa el trabajo, sino la necesidad de realizar un sueño. Me siento feliz por aportar a la creación textil novedades
que revolucionan la moda y el diseño. Mi lengua es el tzotzil, pero tuve que aprender español con las personas que venían a comprar mis telas, pronto se despertó en mi la ilusión de crear mi propia firma,
hasta que lo logré creando textiles Kuxul Pok”, concluyó.
A los 25 años de edad salió de su comunidad para seguir su sueño, nunca entendió por qué un joven no podía tejer, llegó a San Cristóbal a vender su producto y se internó en las calles de la cosmopolita ciudad, donde lo hizo ver como cualquier joven vendiendo artesanías.
Ahora, lleva diez años trabajando de manera profesional, promoviendo el arte en todo el mundo.
En el año 2020 lo invitan al desfile del Fashion Week, en NY, a la Universidad de Harvard, a los Ángeles California, entre otros y próximamente estará en los Pinos, CDMX, hoy centro cultural.
Volvió a su comunidad donde fue criticado por aprender a tejer, pero ahora con su proyecto le da trabajo a más de cien personas y ve con satisfacción que varios jóvenes hombres están en el mismo camino que él ha construido.
Asentado en San Cristóbal de Las Casas, sigue en la lucha diaria de construir un mundo de arte para transformarlo y romper esquemas en una sociedad estereotipada.
Se le puede contactar en redes sociales, como por ejemplo en Facebook, como Kuxul Pok o Alberto López Gómez. O en la dirección www.kuxulpok. mx










