Marco Alvarado/Diario de Chiapas
Ante la abrumadora oferta de soluciones para bajar de peso, la realidad es que no hay pastillas mágicas ni productos que puedan cumplir lo que prometen porque, como lo explica el especialista en nutrición clínica y bariátrica, Sergio Hiram Martínez Salazar, bajar de peso requiere de una metodología adaptada a cada paciente.
Gomitas, infusiones, licuados, pastillas; todas prometen que tienen lo necesario para que el consumidor pierda peso sin apenas mover los dedos.
Nada más lejos de la realidad, asegura el especialista, ya que establecer un peso adecuado no es un tema de velocidad o falta de esfuerzo “cada persona necesita de un método específico, un tratamiento que incorpore una alimentación correcta, actividad física y el acompañamiento médico necesario”.
Martínez Salazar lamentó que se trate de un simple negocio la oferta de productos “milagrosos” que abundan en Internet, minimizando el hecho de que es necesaria la disciplina, la constancia, el ejercicio y cambiar de hábitos alimenticios para obtener un resultado deseado y duradero.
“También es que las personas buscan lo fácil, quieren perder peso sin moverse, tomando cualquier cosa, sin saber que esto puede tener efectos o daños en algunos órganos, por eso se requiere el acompañamiento de un profesional en la materia y tener presente que nutrición y actividad física son un binomio realista, no mágico”.
Es tan simple como difícil de entender para la mayoría, pero de acuerdo con este médico, el sobrepeso no es más que el resultado de comer más de lo que el cuerpo necesita y “gasta” en energía, entonces para un efecto contrario hay que comer lo necesario y comer bien “ya que muchas personas ingieren productos que no son alimentos, tal es el caso de los ultraprocesados, porque no saben cómo nutrirse”.
Es aconsejable privilegiar el consumo de vegetales, proteínas, poca fruta y grasas como las que aportan los aguacates, por ejemplo.
Dejar de adquirir procesados lácteos, derivados del maíz, cereales de caja, harinas refinadas, cereales refinados y las enormes cantidades de azúcares que aportan los refrescos.
Una combinación de buena alimentación y ejercicio, harán el milagro que muchos esperan desde la comodidad de un sillón.










