¿Se acaba?
Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
-Oí vos, comadrita: el señor Director de la OMS, licenciado, no médico, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dice que la pandemia va cediendo.
–¡Mírelo, también en la OMS ponen gente que no debería estar ahí! No es la primera vez que lo expresa, lo ha hecho 4 a 5 veces.
-¡Si nadie se está muriendo!
— No de inmediato. Sí de la fibrosis.
-¿Qué es eso?
–El pulmón se cicatriza, se endurece, ya no sirve. ¿Me entendés? Lo cierto es que nos estamos enfermando los que nos habíamos librado. Esto lo hace para no apanicarnos. Ya vio: las personas con cuadro leve también se complican, como la doctora que ahora necesita trasplante de pulmones.
-¡Trasplante!
–Es un tratamiento temporal, nuevo, no siempre pega.
Son muchas las cuestiones a coincidir: tamaño, tráquea, vasos sanguíneos, además de antígenos de histocompatibilidad, grupo RH.
Si todo coincide, sobrevives, tomarás medicamentos de por vida.
Necesario prevenir la inflamación sea grande. Aunque clínicamente leve.
Así que con esta enfermedad siempre evitar empeorarse.
Acudir al médico. No automedicarse. Separarse, pero con las fiestas, las clases, siempre terminaran agravándose los débiles.
-Comadrita, así no se dice, es: susceptibles.
–Para qué adornar los hechos, si no hay reserva, se te agotó la vida. Por eso comé, bebé, hacé todo lo que se te ocurra. Eso sí: sin joder al prójimo.
-No conocemos a jóvenes muertos.
–¡Los hay! Pero los graves, ¿qué pensarán después de un cuadro? ¡Se les olvida!
Es la historia de la humanidad. Por eso, Tedros Adhanom Ghebreyesus hace bien en decir que va a la merma.
A ver si así se infectan todos. Como lo hizo Suecia, nunca paró la economía.
Los drásticos pero efectivos, son los chinos: por 1000 contagios, dejan en sus casas a millones de personas.
¡Cada quién cuida su vida como se le ocurre!
Acá en Tuxtla, hay chorro de enfermos pero nadie lo dice. Menos los jóvenes.
¡Así asisten a clases!
Regresamos a la normalidad de infectar sin importar el otro.
Así que no se ilusione con la esperanza, ya solo habrán pocos casos.
Hasta hay de 29 a 33 muertos reportados a diario en México.
Ya se dirá que así sucede con las otras enfermedades.
Aquí cabe el ‘pero… ¡no se cuidan!’.










