Jorge Éver González Domínguez
Chiapa de Corzo, Chiapas
Este jueves 22 de septiembre al iniciar el otoño, se inauguró en Chiapa de Corzo el Museo de La Laca, después de muchos años que Armando Duvalier rescatara esta técnica ancestral. El otoño trajo buenas noticias para el poeta: la Fundación que dirige el escritor Romeo Duvalier Peña Román, por muchos años estuvo gestionando de manera continua que este paso se diera, para hacerle justicia a tan ilustre poeta, que trabajó con ahínco con el pueblo de Chiapa de Corzo.
De manera unánime, todos los sectores culturales estuvieron de acuerdo para que este 22 de septiembre, autoridades estatales abrieran el Museo de La Laca, en el centro cultural exconvento Santo Domingo, con el nombre de Armando Duvalier.
El presidente de la fundación del mismo nombre, recuerda con nostalgia:
“En el 2016 visitamos Chiapa de Corzo en compañía del tío Agustín Duvalier, para programar un evento cultural en el marco del aniversario luctuoso del Mtro. Armando Duvalier. Tenía cuatro años que el Museo de La Laca había cerrado sus puertas. Nos comentó cómo su mamá, Carmen Haro, estaba embarazada de su hermano menor y caminaba casa por casa buscando toles, cruces, baúles decorados con laca; así pasó algún tiempo, hasta que las personas les fueron teniendo confianza y comenzaron en la búsqueda de un espacio, una casa para poder tener ahí un Museo y escuela-taller para seguir promoviendo el rescate de la laca, máscara y bordado. Todos los productos que realizaban tenían un espacio para exhibición y venta, para los grupos que ahí estaban de manera organizada.
En 1989 se despedía de este mundo el Mtro. Armando Duvalier.
A los pocos días, un grupo de ciudadanos de Chiapa de Corzo encabezado por el Mtro. Julio Molina Aguilar, propuso al INAH y gobierno del estado de Chiapas, que se le agregara ‘Armando Duvalier’ al museo, ya que él había fundado este importante recinto, al inicio con recursos propios y poco a poco el gobierno tomó interés para apoyar.
En el 2016 tomamos la iniciativa como Fundación Armando Duvalier, de solicitar a Coneculta que le diera a este museo el nombre de Armando Duvalier; tocamos otras puertas, pero el proceso fue muy lento: “Paciencia, paciencia -comentaba Agustín Duvalier- ya se dará en algún momento”.
Hace unos días nos llamaron para comentarnos que el día de hoy, 22 de septiembre, se realizaría este suceso histórico; pasaron más de tres años de lucha, trámites y obstáculos estatales, para que dieran esta respuesta.
Gracias a los integrantes de la Fundación, a mi esposa e hijos por todo su valioso apoyo de no claudicar en este camino, que no ha sido fácil. A nuestros amigos y amigas que siempre nos motivan y apoyan a continuar, a los promotores culturales, escritores, poetas, cronistas, grupos literarios y asociaciones civiles, con quienes hemos interactuado en estos siete años”, concluyó.
Queda abierto al público el Museo Armando Duvalier en Chiapa de Corzo sin piezas originales, ya que estas fueron llevadas a la ciudad de México, y hasta el momento no se han podido o querido regresar.










