Comentario Zeta
Carlos Z. Cadena
(Hipocresía y Simulación el ingreso legal de extranjeros vía Chiapas)
En nuestro país, la seguridad nacional, significa una obra federal como el Tren Maya y no un fenómeno migratorio que lo especifica la propia Constitución, donde están ingresando ilegalmente todos los días a México miles de extranjeros provenientes de al menos 60 países, y hasta lo han hecho por temporadas, entraron primero una época los africanos, después cubanos, dominicanos, haitianos, y ahora venezolanos, y así sucesivamente. Una apertura de irresponsabilidad pública federal donde el problema grave no se va a ver ahora, sino con el transcurso del tiempo, porque miles de estas personas que no se saben sus nombre y apellidos menos sus rostros ya no solamente se están yendo para las principales ciudades del norte del país, sino a regiones como la Península de Yucatán (y Quintana Roo), el Bajío, Nuevo León o Jalisco, el centro del país como Ciudad de México, Estado de México y Puebla.
Más allá de que algunos migrantes efectivamente podrían estar huyendo de su país por asuntos de inseguridad y pobreza, y que merecen respeto como seres humanos, pero hay masas de extranjeros que solamente para citar un ejemplo, en la República de El Salvador, el gobierno de Nayib Bukele, les declaró la guerra a las bandas Marasalvatruchas y ante esta determinación valiente de la primera autoridad federal Salvadoreña, donde están deteniendo a todos estos delincuentes en ese país, miles optaron por lo que se llama en el argot policial “El efecto cucaracha” que se están viniendo a México, vía Chiapas, y no se sabe ni sus nombre sin sus rostros, y traen el dinero del mundo para sobornar a las autoridades mexicanas de migración y otras policías, o sea esa gente, también nos está invadiendo a México y que son considerados delincuentes peligrosos. Ya lo hemos dicho: “Entran como Juan por su Casa a nuestro país”.
No se puede soslayar este problema migratorio nacional, y que rebota en lo internacional con los Estados Unidos, porque quiérase o no, es un problema de seguridad nacional, pero como seguimos con la política de “abrazar a todos” y hasta los delincuentes, la orden es no los detengan, mucho menos los repriman, sin embargo antes de estas bandas centroamericanas entraron en los años de la pandemia y desde antes, miles de africanos también que nunca se supieron sus nombres, son seres humanos que ya viven en México y no se sabe sus nombre ni quiénes son, pues miles de estos han sido denunciados en países africanos de pertenecer a grupos bélicos, agresivos, y violentos y que fueron acusados en sus naciones de asesinar a miles de sus conciudadanos, un tema también que no se sabe en el centro y norte de nuestro país Azteca, probablemente los Estados Unidos sí.
Insistimos no se trata de desdibujar la migración extranjera del sur de México, que puede justificarse que vienen huyendo de la inseguridad y la pobreza de Centroamérica (Honduras, El Salvador, Guatemala etc.), sino –insistimos- es ordenar y regular los fenómenos migratorios, porque preocupadamente está entrando a México extranjeros que no se tiene un registro nacional de quiénes son y cómo se llaman, ese es el meollo del asunto. México se extranjeriza a lo estúpido, mostrando que su política es de amistad y fraternidad, y no se ve la calaña y peligrosidad de quiénes son esos extranjeros que ingresan ilegítimamente a México, hasta pareciera que se hiciera a propósito por parte del gobierno de México. Eso no se ve, y ahí están las postales de irresponsabilidad e ineptitud de como ingresan a México, solo falta que el INM los reciba con pancartas y marimba: “Bienvenidos a México”.
En la Costa de Chiapas, ya se volvió hasta una atracción de la gente y algunos turistas que cruzan esta región, filmar o tomar fotografías a los grupos de migrantes que transitan a pie por la carretera de la Costa de Chiapas, en grupos de hasta 200 extranjeros ilegales o encontrar grupos de 20 o 50 extranjeros. Desde Tapachula hasta Arriaga, -donde muchos se pierden, la mayoría se va al estado de Oaxaca y en reducidos números suben a Tuxtla Gutiérrez-, desde hace tres meses no hay un solo día que se vean a estos grupos de migrantes entre hombres y mujeres que con una sola mochila a cuestas caminan por esta carretera como cualquier mexicano, donde los agentes de migración, la GN, policías locales se hacen del desentendido que no los ven. Pasan retenes policiacos y garitas, y no hay ojos de vigilancia para los visitantes extranjeros.
Retómanos esta reflexión periodística porque nos informan que todos los ojos y hasta fotografía tienen los agentes de migración que conforman la zona limítrofe de Chiapas con Guatemala, donde el Gobierno de México a través del Instituto Nacional de Migración (INM) emitió una alerta migratoria contra el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier Cabeza de Vaca. Esto a solicitud de la FGR, al mediar una orden de aprehensión en su contra que fue solicitada por un juez, por su probable participación con la delincuencia organizada.
Una decisión estratégica conforme a la ley, y que hay que aplaudir, pero también los ojos de los agentes de migración deben ponerse abusados no solamente para los que quieran huir del país, sino para todos aquellos que pretenden ingresar ilegalmente, donde entran extranjeros de todas nacionalidades y pueden ser más peligrosos que el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier Cabeza de Vaca.
Esta postal que comentamos nos dibuja un panorama de que todo es voluntad del servicio público, para detener a un exgobernador bajo sospecha pública se utiliza al INM, para los migrantes extranjeros, los agentes del INM les vale un comino ejercer su trabajo de vigilancia, mucho menos detener a los ilegales. Esa es la política migratoria actual.
Por Chiapas ingresan también terroristas rumbo a los Estados Unidos.
El gobierno estadounidense ha arrestado a, por lo menos, 25 “terroristas” colombianos que intentaron ingresar al país de manera ilegal provenientes de México en los éxodos migrantes, durante el año 2022. Según información clasificada del Departamento de Seguridad Interna (DSI) de Estados Unidos, esta semana el Terrorist Screening Dataset’ (TSDS por su sigla en inglés) o “lista de terroristas”, publicó la lista de arrestos que incluye los nombres de individuos que son miembros o tienen nexos con organizaciones terroristas a nivel mundial. Según el DSI, la lista de arrestos de colombianos coincide con el número récord de migrantes de esa nacionalidad que ha comenzado a emigrar ilegalmente hacia Estados Unidos en los meses recientes.
La mayoría, afirma la investigación, provenientes de Centroamérica vía terrestre que atravesaron hacia México, por el estado de Chiapas, y comenzaron a escalar infiltrados en caravanas o grupos de migrantes apoyados por traficantes de personas. No es la primera vez que el gobierno de Estados Unidos investiga y busca a personas relacionadas con actos terroristas o que estén inmiscuidas en células de este tipo. De acuerdo con el expediente 5:18-CR-0912-S2, realizado por el gobierno de Joe Biden, un grupo de traficantes de personas, que tiene su origen en Bangladesh, estableció centros de operación y traslado de musulmanes en dos ciudades mexicanas: Tapachula y Monterrey. (Milenio-Sep-20)










