Agencias
Estimaciones de la contribución de la Antártida al aumento del nivel del mar pueden estar sobreestimadas o subestimadas, tras detectarse una fuente inédita de variabilidad de la pérdida de hielo.
Los investigadores, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y de la empresa austriaca de ingeniería ENVEO, identificaron distintos movimientos estacionales en el flujo de hielo terrestre que drena hacia la plataforma de hielo Jorge VI -una plataforma flotante de hielo del tamaño aproximado de Gales- en la Península Antártica. Publican resultados en la revista ‘The Cryosphere’.
Utilizando imágenes de los satélites Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea/Copérnico, los investigadores descubrieron que los glaciares que alimentan la plataforma de hielo se aceleran aproximadamente un 15% durante el verano antártico. Es la primera vez que se detectan estos ciclos estacionales en el hielo terrestre que desemboca en las plataformas de hielo de la Antártida.
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Si bien no es inusual que el flujo de hielo en las regiones árticas y alpinas se acelere durante el verano, los científicos habían asumido previamente que el hielo en la Antártida no estaba sujeto a los mismos movimientos estacionales, especialmente donde fluye en grandes plataformas de hielo y donde las temperaturas están por debajo del punto de congelación durante la mayor parte del año.
No se tiene una cobertura de datos en la Antártida
Esta suposición también estaba alimentada, en parte, por la falta de imágenes recogidas sobre el continente helado en el pasado. “A diferencia de la capa de hielo de Groenlandia, donde una gran cantidad de datos nos ha permitido entender cómo se mueve el hielo de una estación a otra y de un año a otro, no hemos tenido una cobertura de datos comparable para buscar esos cambios sobre la Antártida hasta hace poco”, explica Karla Boxall, del Scott Polar Research Institute (SPRI) de Cambridge, primera autora del estudio.
“Las observaciones de los cambios en la velocidad del hielo en la Península Antártica se han medido normalmente a lo largo de años sucesivos, por lo que nos hemos perdido muchos detalles sobre cómo varía el flujo de un mes a otro a lo largo del año”, añade el coautor, doctor Frazer Christie, también del SPRI.










