Una vida con vida…No llores María
Jorge Éver González Domínguez/Chiapa de Corzo, Chiapas [email protected]
“Cuando lloras María, una
espina lacera mi interior.
Cómo es posible,
cariño te paguen con dolor.
Ojos bellos, inundados de dolor. No llores María alégrate por favor. Ven a mis brazos, vida de mi vida,
cómplice de mi
sangre, eterno amor”.
Obra literaria del escritor chiapacorceño César Enrique Villatoro Liévano (2018), con un prólogo del poeta Víctor Hugo López Cancino.

No llores María, es un poemario que nació del amor a la mamá del autor, fue dedicada a ese amor filial de donde se desprenden treinta poemas que le hablan al amor, a la vida.
La pasión con que se desbordan los poemas de este libro nos hace vibrar a cada instante, es un libro de la editorial Herencia Mexicana, que ha venido caminando desde hace cuatro años.
La mirada de la persona amada, la fragancia de las flores, la noche silente, la inmensidad del mar, las estaciones del año, el misterio del universo, son algunos de los elementos que el autor retoma para crear, para manifestarse mediante los versos.
“Camino en un sendero de cristal roto, mis pies sangran con cada paso, sobre mi espalda la carga de la nostalgia.
La utopía al final del camino como luz que guía a la muerte.
La soledad insiste en acompañarme y la eternidad suspira por tenerme”.
El poemario va dando luz a los lectores con una obra al óleo reflejando sus ideales de su madre.Sobre el autor
César Enrique Villatoro, es originario de Chiapa de Corzo, 1995, Ingeniero Civil, ha incursionado en la literatura de muy joven, su obra literaria se ha publicado en las revistas Mimeógrafo y Duvalier, entre otras, antologado en Niños y poetas del mundo unidos en navidad, Hemisferio alianzas de la táctica a la práctica, Al otro lado del sendero, Chiapa es su nombre, Mujeres ejemplares, Regalo de navidad, Mil almas mil obras, Poesía encadenada, entre otras.
Ha sido integrante de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos y de la Institución Cultural Internacional América Madre, filial Tuxtla Gutiérrez.
Actualmente camina en el sendero de lo profesional tomando un circuito, un voltaje para darle energía a su poesía, a su vida mancomunada que le da esa paz que refleja en cada idea, en cada figura retórica que toma de su vida cotidiana.










