El terremoto del 85
Marco A. Orozco Zuarth [email protected]
Tercera y última parte
La ciudad demostró una solidaridad ejemplar, misma que fue reconocida a nivel mundial. Tema al que le dedicó La Jornada, una simbólica foto de personas sobre los escombros tratando de rescatar a los atrapados. Esta solidaridad inesperada provocó un reencuentro con la identidad de los capitalinos y fue un fenómeno de cohesión social que, a juicio de los expertos, provocó una nueva forma de participación ciudadana en la vida política nacional. Todas las voces se expresaron, incluso hasta los poetas le dedicaron su palabra. Comparto con los lectores algunos fragmentos del poema titulado Las ruinas de México, de José Emilio Pacheco:
5
Se alza el infierno para hundir la tierra.
El Vesubio estalla por dentro.
La bomba asciende en vez de caer.
Brota el rayo en un pozo de tinieblas
6
Sube del fondo el viento de la muerte.
El mundo se estremece en fragor de muerte.
La tierra sale de sus goznez de muerte.
Como secreto humo avanza la muerte.
De su jaula profunda escapa la muerte.
De lo más hondo y turbio surge la muerte.
7
El día se vuelve noche,
polvo es el sol,
el estruendo lo llena todo.
8
Así de pronto lo más firme se quiebra
se tornan movedizos concreto y hierro,
el asfalto se rasga, se desploman
la vida y la ciudad. Triunfa el planeta
contra el designo de sus invasores.
9
La casa que era defensa contra la noche y el frío
la violencia de la intemperie,
el desamor, el hambre y la sed,
se reduce a cadalso y tumba.
Quien sobrevive queda prisionero
en la arena o la malla de la honda asfixia.
Un año después se estableció el Sistema Nacional de Protección Civil, en 1988 se creó el Centro Nacional de Prevención de Desastres CENAPRED y así se fueron creando organismos y se reformaron diversas leyes federales y estatales para garantizar la protección del Estado a los ciudadanos en materia de protección civil, plasmadas en la Ley General de Protección Civil. Cuando trabajé en la Secretaría de Gobernación, me tocó presenciar la compra de equipo moderno para monitoreo de volcanes y movimientos telúricos; en ese tiempo recordé que nueve años atrás, había vivido en carne propia la tragedia.
En la actualidad laboro en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, el cual fue reconstruido, pues los anteriores edificios resultaron afectados. El caso del Hospital Juárez tuvo mayor difusión, pero fueron muchos otros hospitales que sepultaron a miles de médicos, enfermeras y pacientes. Estamos a 37 años del suceso y aún lo recordamos, cada 19 de septiembre se realiza el simulacro nacional, en el que algunos años se ha hecho realidad y ha vuelto a temblar; por ello, la fecha se espera con temor e incertidumbre.










