Pablo F. Chávez Mejía
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
En lo que respecta a la historia universal, tradicionalmente nos han enseñado la existencia de 5 etapas: la prehistoria, edad antigua, edad media, edad moderna y la época contemporánea.
La más extensa es la edad media, que abarca un periodo de 10 siglos: inicia con la caída del imperio romano y termina con el descubrimiento de América. La edad moderna inicia en el siglo XV hasta la revolución francesa. La época contemporánea comienza en el siglo XIX y llega hasta nuestros días, en ella se han producido nuevos sistemas de gobierno, el predominio del sistema capitalista, el aumento de la población mundial, la aparición de grandes inventos como los aviones, el internet y, finalmente, la globalización.
Ante la dinámica y el devenir histórico, en este siglo XXI advierto el inicio de una nueva etapa de la historia universal; no le pondré nombre, pero es visible el surgimiento de nuevas potencias económicas, industriales y militares, mismas que están reacomodando el orden mundial, hegemonía que hasta el siglo pasado mantenía Europa occidental y los Estados Unidos de América.
He visitado distintas ciudades y Estados de la Unión Americana durante los últimos 25 años, reconozco su grandeza, su belleza y el poder que tienen; además, la economía mexicana está ligada desde hace décadas con EUA, así como el intercambio migratorio y comercial de nuestros connacionales, que gracias a su trabajo han logrado incrementar las remesas en miles de millones de dólares en beneficio de sus familias.
La relación de países vecinos con Estado Unidos, ha generado diversas controversias y acuerdos a través del tiempo; sin duda, hemos logrado pactar Tratados que económicamente impulsan el desarrollo para México. Sin embargo, eso no me ciega para criticar el ánimo beligerante que ha caracterizado a EUA, promoviendo guerras en diversas regiones geopolíticas, venta de armamento y el derrocamiento de regímenes políticos que no le favorecen al capitalismo.
En razón a los momentos históricos que me han tocado vivir en los últimos 50 años, veo por primera vez a un mundo fastidiado por las imposiciones, sanciones y políticas de Estados Unidos y de la OTAN, algunos países árabes ya no acatan las instrucciones del “Tío Sam”, China crece industrial, militar y económicamente. Los BRICS están creando nuevos sistemas de pagos internacionales, el euro y la libra esterlina en declive y el Reino Unido sumergido en una crisis política.
En conclusión, Estados Unidos y Europa occidental deben entender que se comienza a compartir el poder en un mundo multipolar. En sentido metafórico, hay nuevos ricos en el vecindario, lograron estudiar los niños, salieron jóvenes trabajadores y visionarios, hoy son señores empresarios y le están dando trabajo a los demás vecinos. Estos nuevos ricos son autosuficientes y pueden dar préstamos, por lo que estamos en los albores de una nueva etapa histórica universal.










