Adriana Santos / Diario de Chiapas
La tradición del Día de Muertos se ha fortalecido a lo largo de los años gracias al sincretismo cultural que ha permitido su evolución, dio a conocer Alejandro Tovalín Ahumada, arqueólogo investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia de Chiapas.
En entrevista, destacó que, aunque existen cambios muy radicales tras el mestizaje de la población en los últimos cinco siglos, así como la imposición de la religión católica, todavía permean las tradiciones que reflejan el pasado prehispánico en los altares para los fieles difuntos.
“Es obvio que muchos de los entierros en los últimos siglos llevan estas conductas de la religión católica, de cualquier manera, en muchas regiones campesinas o rurales todavía permean las tradiciones de viejas épocas que reflejan ese pasado prehispánico”, declaró.
Señaló que, pese al uso de elementos de la tradición cristiana, elementos como el copal, las flores, y los alimentos típicos son clara muestra de dicho sincretismo, por mencionar algunos elementos.
“Al paso de generaciones y prohibiciones se fue dejando a un lado la creencia mesoamericana prehispánica para dar paso a la creencia cristiana, sin embargo, se siguen teniendo elementos decorativos que nos reflejan ese pasado”, dijo el investigador.
Añadió que, en el panorama actual, pese a que se ha minimizado la costumbre de realizar el altar, no se vislumbra la desaparición de esta actividad debido a que se mantiene en constante transformación dependiendo las necesidades de la población.
“Siempre hay núcleos de gente que son más reacias a aceptar nuevas formas. No creo que se pierda, se va escaseando, pero luego hay vuelcos que retornan a estas prácticas”, finalizó Tovalín Ahumada.










