Responsabilidad en el ejercicio del poder

Letras Desnudas

Mario Caballero

En las democracias, la responsabilidad en el ejercicio del poder es de suma importancia y recibe el nombre técnico de “Accontability”, que se refiere estrictamente a la limitación del poder, el control en el ejercicio del poder y la sanción en caso de abuso de poder.

Aquí radica, por lo mismo, la enorme significancia del llamado que hizo el diputado Yamil Melgar Bravo a todos los funcionarios públicos estatales a actuar con responsabilidad respecto de sus obligaciones.

Este llamado lleva un triple mensaje. Por una parte, invita a las autoridades públicas a redoblar esfuerzos en todas aquellas actividades que dieron frutos para y en beneficio de la sociedad chiapaneca. Porque es cierto que hay un avance palpable en el desarrollo, estabilidad social, paz, seguridad y en el restablecimiento del Estado de Derecho en Chiapas.

Esto pudimos constarlo en el Cuarto Informe del gobernador Rutilio Escandón Cadenas y en las glosas de los titulares de las diferentes dependencias. Se han establecido estrategias para enfrentar las situaciones de emergencia, para caminar hacia el desarrollo y sin dejar de invertir en servicios básicos, educación, salud e infraestructura.

No obstante, lo alcanzado en estos últimos cuatro años no puede echarse en saco roto. No debe ser motivo para el conformismo y menos todavía para aflojar el paso. Lo que el diputado morenista pidió haciendo uso de la máxima tribuna del estado es refrendar ese mismo compromiso, ya que con ello depende que se siga haciendo justicia social al pueblo, que durante muchos sexenios fue abandonado y saqueado por políticos corruptos y hambrientos de poder.

SEGUNDO MENSAJE

El segundo mensaje implícito en este llamado estriba en voltear a ver al pasado para no cometer los mismos errores.

Yamil Melgar es un político de experiencia, que conoce el contexto cultural, social, político e histórico de Chiapas, que ha palpado las fibras más sensibles de la sociedad desde todas las posiciones que ha desempeñado en su larga trayectoria en la administración pública. Por eso ha lanzado la invitación a tomar de espejo la historia reciente para marcar la diferencia.

Pues como todos sabemos, los chiapanecos estábamos insatisfechos con las formas con que fuimos gobernados. Ahí que se perdiera el interés por la política y que cayéramos en una profunda decepción.

Fuimos testigos de cómo los funcionarios se enriquecían mientras la gente pasaba necesidades. Como tanto lo ha machado el presidente Andrés Manuel López Obrador, teníamos un gobierno rico y un pueblo pobre. Con políticos que tras unos pocos años en el poder se convertían en millonarios. Con diputados que en lugar de proteger, promover y defender los intereses de la colectividad, servían de comparsa y alcahuetes de cada gobernador en turno.

Es cierto, a pesar los muchos avances conquistados actualmente todavía falta mucho camino por recorrer y muchos problemas que esperan ser resueltos. Empero, la situación de hoy es un tanto distinta: tenemos seguridad cuando antes no teníamos; hoy ha crecido la inversión y antes no; se han generado miles de nuevos empleos, aumentó la inversión pública y privada, se han construido importantes y necesarias obras de infraestructura, mejoró el turismo, hay cambios en los sectores salud y educativo, y en el pretérito lo que había era demagogia, cifras maquilladas para mostrarnos una realidad que no existía en los hechos.

Por esa indiferencia y charlatanería de los anteriores gobernantes, Chiapas fue relegado a una terrible situación de desigualdad social, donde se conjugaban los conflictos magisteriales, estudiantiles y agrarios, donde no se dio apertura al diálogo sino a la represión gubernamental, donde creció la impunidad y el derroche de los dineros públicos como un legado de varios años de corrupción e ingobernabilidad.

Miremos al pasado, dice el diputado Melgar, para cambiar nuestro presente y construir un mejor futuro. Las próximas generaciones lo necesitan.

EL TERCERO

El tercer mensaje de Yamil apela a la congruencia.

En la política, la congruencia es un dilema que puede y debe resolverse. Para ello hay que distinguir entre sus dos acepciones. Primera, se interpreta como un conjunto de ideas y opiniones inalterables independientemente de las circunstancias y, segunda, como la correspondencia entre lo que se dice y lo que se hace, es decir, lo que se debate entre el discurso y la realidad.

En Chiapas, hubo mucho de lo primero y muy poco de lo segundo.

Tuvimos gobiernos que prometieron un cambio, pero éste nunca llegó. Todo lo contrario, se intensificaron el atraso, al abuso de poder, el autoritarismo y los problemas sociales. También tuvimos regímenes que dijeron que abatirían la pobreza, la inseguridad, la corrupción y la impunidad. Sin embargo, el resultado final fue más pobreza, más marginación, más corrupción e impunidad.

Prueba de ello son los políticos y ex funcionarios de sexenios anteriores que gozan de robusta impunidad, disfrutando del dinero que saquearon de las arcas de Chiapas; entretanto, nuestro estado seguía siendo uno de los más pobres del país, con mayor número de analfabetas y un sinnúmero de necesidades.

Yamil Melgar es de Morena y en consecuencia pide que todas las autoridades del estado sean congruentes con los ideales y propuestas de la Cuarta Transformación, que prometió, como fin primero y último, un cambio en la vida política del país.

El llamado lo hizo para morenistas y no morenistas. Porque concibe que una real transformación no depende sólo de un partido y de un solo gobierno, sino de la concatenación, coordinación y los esfuerzos de todos.

Ya lo hemos dicho, Chiapas no está para seguir perdiendo el tiempo. Merece que todas y todos nuestros gobernantes se unan en una causa en común: el progreso de Chiapas.

Las ideologías políticas y partidistas podrán ser distintas, pero en los puntos de encuentro hay que fortalecer al gobierno y la administración pública, las acciones que favorezcan la economía, la seguridad, la paz social, los derechos humanos, la justicia y la legalidad.

Y hacerlo mediante el diálogo, el debate, los acuerdos ajustados a la ley; buscando mejorar la legislación, diseñando las mejores políticas públicas, desarrollando las estrategias que permitan resultados en el corto y mediano plazo, y combatiendo de frente y sin concesiones la corrupción y la impunidad. Pues lo que se necesitan son ideas y propuestas, y no importan si vienen por parte del oficialismo o la oposición, siempre que persistan en seguir transformando nuestra realidad.

QUÉ BIEN

Yamil Melgar terminó invitando a los presidentes municipales a no contratar más deudas y a ejercer honestamente los recursos de los chiapanecos. Sin duda es una invitación a no dañar la economía y a desdoblar acciones de gobierno que mejoren los servicios y satisfagan las múltiples necesidades de la sociedad.

Qué bien que el diputado Melgar haya hecho a tiempo este llamado a ser responsables en el ejercicio del poder. Hemos avanzado mucho en estos cuatro años como para volver atrás en el camino. Sería un despropósito. Y esto habla de que es un líder político que persigue servir al pueblo, correspondiendo con lealtad a la confianza que le ha sido conferida.

@_MarioCaballero

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *